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La pérdida de un bebé, el dolor más profundo de todos

  • La pérdida de un ser querido es un dolor indescriptible, que sólo las personas que lo han vivido comprenden el proceso…

pérdida de un bebé

La pérdida de un ser querido es un dolor indescriptible, que sólo las personas que lo han vivido comprenden el proceso: el impacto; la negación de esta pérdida; la frustración, el enojo, la culpa; la deliberación  y razonamiento hacia el camino de la aceptación.  Las personas que han experimentado la muerte de una pareja, un padre, un hermano o un amigo cercano, saben de qué se trata.

Este proceso de energía tanática (del dios de la muerte, Tánathos), crea una tempestad cuando se colisiona con la fuerza de vida (del dios del amor, Eros). En otras palabras, cuando se pierde a un bebé dentro del vientre materno, estas fuerzas colapsan de una manera sin igual. Este evento puede alterar emociones, premisas filosóficas, cognitivas y hasta conductuales, los cuales pueden estancarse en esa dinámica si no se trabaja adecuadamente el proceso de duelo.

Estos son algunos de los rezagos del duelo, de modo que, para liberarse de este dolor, es importante tener consciencia de ellos:

  • Miedo al futuro y a lo desconocido. Esta sensación puede desencadenar crisis de ansiedad, produciendo altos niveles de cortisol (neurotransmisor del estrés) que afectará inevitablemente al bienestar físico y emocional.
  • Soledad crónica. A pesar de recibir el apoyo familiar y de la pareja, se resiente una implacable soledad.
  • Culpa e inseguridad en sí misma. El actuar en el día a día se vuelve en un tormento al cuestionarse una posible razón: “¿fui yo la culpable?”, “¿fui yo quien debió morir?”, “¿podré procrear?”
  • La nostalgia de los síntomas del embarazo. La ausencia de éstos son sólo un castigo de esta tragedia.
  • Miedo o culpa de volver a disfrutar o a sonreír. El pensamiento general de cómo debería comportarse una persona ante una pérdida tan cercana es la de “guardar el luto en la eternidad”. Se distorsiona la persona entre sus diversos papeles de padre, madre, persona, hija, hijo, etcétera. Se llega a pensar como si nunca se debería volver a sonreír.

En caso que seas víctima de estos síntomas, es importante que te acerques con algún especialista de Tanatología, como por ejemplo, la Asociación Mexicana de Tanatología A.C. Recuerda que no estás sola y hay soluciones.

Fotografía principal: Lotus Carroll

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