Karla Lara, Nacimiento, Sexualidad

La maternidad sin censura

  • Hay conmigo muchas mujeres y me incluyo que vivimos la maternidad así: salvaje y normal, confusa, cansada, extrema, sexual, feliz y toda en una, con sentimientos y emociones y experiencias que no cambiamos por nada a pesar de tener que tener usar un gran pañal entre las piernas…

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Esta fotografía se ha vuelto viral en las redes, ¿Por qué? Porque es cruda, porque es real, porque es absoluta…

Es la maternidad sin censura, sin filtros. Su dueña Amanda Bacon la ha describe así…

“Estoy compartiendo esta fotografía porque es real. Esta es la maternidad; es cruda, es deslumbrante, es desordenada e hilarante, toda en una. Tener un bebé es una experiencia hermosa y de las realidades de la vida en el postparto no se habla lo suficiente. Y definitivamente no se fotografía lo suficiente. Quizá algunas personas se sientan incómodas con esta imagen, pero ¿porqué? de verdad no lo entiendo. ¡Probablemente porque es la parte de la que nadie habla!. Todos deberíamos de tratar de educar, empoderar y abrazar todos los aspectos del nacimiento, incluyendo momentos como este. Y hacerlo en tanto tenemos sentido del humor. Nada nos da mas la bienvenida a la maternidad que un adorable bebé listo para ser abrazado y una toalla sanitaria gigante entre las piernas.

Nota: mi esposo no posteó esta foto. Él ni siquiera tiene Facebook. Yo lo hice”.

Y así es que la maternidad nos recibe a unas mas y a otra menos, con el cabello revuelto, con el cuerpo cansado, con el alma abierta, los ojos desorbitados, aterrizando de un viaje de emociones, en un estado alterado de conciencia en donde todo luce y está fuera de lugar, en donde habitamos un cuerpo nuevo, nuestro, pero desconocido, en donde nos sostienen las piernas pero no es suficiente, es la maternidad en el postparto inmediato la que nos confronta con el mundo real, crudo, solitario, aislante, que nos lleva de la euforia a la meditación, del cansancio a la plenitud, de la sonrisa divina al llanto…

Es en el postparto no retratado en donde las mujeres nos vemos otras, hacia dentro y hacia afuera y tiene poco o nada que ver con lo que se ve, con los que se percibe, porque es nuestra consciencia corporal que despertó ferozmente del sueño del embarazo, es nuestro cuerpo gritando femineidad en leche, en sangre, en sudor, en lágrimas, son nuestras hormonas reclamando sus terrenos, nos volvemos arena movediza en el alma y tierra firma en el cuerpo, e iniciamos un viaje de vida convertidas en madres en unas cuantas horas y tenemos por equipaje un niño.

Amanda nos ha enseñado en una foto lo poderoso y frágil que resulta ser mamá, si, el inicio de las miles y miles de contradicciones que tiene la maternidad en todas sus caras. Me parece fascinante conocer estos momentos, tener mas de ellos porque es lo que verdaderamente conecta con las mujeres convertidas en madre y si como la propia Amanda sugiere… acaso alguien se incomoda, que cierre la nota, que no vea la foto. Habemos otras muchas, muchas, muchas mujeres y me incluyo que vivimos la maternidad así: salvaje y normal, confusa, cansada, extrema, sexual, feliz y toda en una, con sentimientos y emociones y experiencias que no cambiamos por nada a pesar de tener que  tener usar un gran pañal entre las piernas…

Karla Lara

@KarlaDoula

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