Karla Lara

La leche materna cambia su composición: foto viral

  • La leche materna contiene gran cantidad de componentes inmunológicos tanto humorales como celulares que conforman su función protectora contra virus, bacterias y parásitos. En la leche materna se han encontrado todas las clases de inmunoglobulinas. Se han identificado más de 30 componentes de los cuales 18 están asociados con proteínas en el suero materno y los otros se han hallado exclusivamente en la leche materna…

leche materna

Nosotras somos lactivistas y estamos a favor de toda la información que pueda orientar y difundir que la lactancia materna es la forma de alimentación perfecta para los bebés de acuerdo a lo que dicta la naturaleza. Constantemente procuramos publicar los datos que vayan reforzando los beneficios de salud que la leche materna aporta, tanto para el bebé como para la mamá…

Ya antes hemos publicado otras notas sobre lo increíble que resulta que la leche materna cambie su composición de manera involuntaria respecto de mamá y por atender las necesidades de salud y desarrollo del bebé o niño que la consume: 

La leche materna tiene una composición variable, se considera tejido vivo y varía con la hora del día y con el paso de los días en una misma madre, también  varía a lo largo de la lactancia y aún dentro de una misma toma de leche. Todas las variaciones de la leche materna son funcionales, ya que la leche humana tiene el potencial de adaptarse a las necesidades individuales de cada bebé. Un ejemplo es el caso de las  madres que alimentan gemelos o a más de un niño, si éstos tienen preferencia por un pecho determinado, puede encontrarse que cada pecho produce una leche diferente adaptada a cada niño. La leche materna contiene proteínas, azúcares, grasas, minerales, vitaminas, hormonas y enzimas, se encuentran en la concentración ideal para el óptimo crecimiento del bebé y en la exacta proporción entre los componentes, lo que implica menor sobrecarga renal y cardíaca.

Así, ya varios estudios confirman que la leche materna es distinta si el bebé es niña o niño, si el bebé o niño enferma, si la madre enferma, si hay una condición de salud que los afecte, etc., y ahora estamos felices de compartir de nuevo mas evidencia al respecto: http://mamanatural.com.mx/2014/10/leche-materna-inteligente-y-probiotica/

Mallory Smothers una madre lactante de Arkansas, USA, hace unos días subió a su página de Facebook la fotografía de dos bolsas de leche materna que se extrajo con el sacaleche y que se volvió viral. Lo interesante de la fotografía es que demuestra a través de la diferencia de color de la leche en ambas bolsas (una más blanca y otra más amarilla), que ésta cambió su composición, es decir; Mallory cuenta en su post que esa mañana notó que su hija se había levantado con mucha tos, mucosidad y que estaba muy irritable, creyendo entonces que la bebé estaba resfriada, luego, al llegar el momento de extraer la leche notó que era mucho más espesa de lo habitual y de un color similar al calostro (mas dorada que blanca), lo que implica que tiene mayor contenido de grasa y de anticuerpos.

Entonces recordó un artículo que había leído antes en un Journal Médico o revista científica, en el que se hablaba de un estudio que concluía que la leche materna no era un producto lineal, sino que variaba según las necesidades del lactante. Esto es gracias a que la glándulas en los pezones de la madre son capaces de analizar la saliva del bebé y de cambiar en consecuencia, la composición de la leche según la presencia o no de ciertas sustancias. Es más, según dicho estudio, podríamos saber el estado de salud general del bebé analizando la presencia de leucocitos en la leche materna. 

Así, al comparar ambas bolsas de leche, concluyó que la leche que acababa de sacarse (derecha en la foto) había sido modificada por su propio organismo para atender las necesidades de salud de su hija e iba reforzada con los anticuerpos necesarios para combatir su resfriado. 

Así que sin mayor sorpresa, tenemos otro elemento para demostrad que la leche materna tiene una inteligencia en sí misma, y que si cabe hablar de súper foods o súper alimentos, sin duda la leche materna lo es.

Con esto, más allá de vivir preocupadas por los riesgos de salud a los que se pueden exponer los bebés y niños pequeños en la vida cotidiana, podemos ocuparnos de transmitir la información atinada y adecuada para fortalecer la seguridad de la madres lactantes sobre la superioridad de su majestad “la leche materna”, y apoyar cualquier acción que permita que la lactancia materna se lleve a cabo en favor de la salud de los bebés y niños pequeños. Demostrado está que la leche materna es probiótica e inteligente.

¡Qué viva la teta! 

Karla Lara

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