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La experiencia de leer mi primer libro: ¿En digital o en papel?

  • La primera vez en todo si que nos puede marcar…, como padres nos preocupamos por “estimular” a nuestros hijos pero, ¡hemos pensado realmente las posibilidades que ofrece un libro a los sentidos? o dejen pasar la oportunidad de ir a una librería, pasear pos sus pasillos y dejar que algún libro los escoja, esa sensación quedará grabada en el baúl de recuerdos que siempre llevarán por dentro.

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Me tocó vivir una infancia en donde la era digital solo existía en las mentes de algunos inventores. En mis años mozos no tuve la oportunidad de elegir entre libros digitales o de papel, esa elección aún no existía. El peso, olor y volumen de los libros estaban íntimamente ligados a mis sentidos. El verlos acomodados en mi librero iba más allá de formar parte del ajuar de la casa de mis padres y saber que físicamente mis libros estaban ahí, era sentirme acompañado, sobre todo, con el libro en turno que ocupaba el lugar de privilegio en mi cabecera.

Así como algunos juguetes me hacían compañía y velaban mis sueños, también mi libro de cabecera formaba parte de esa vigilia. El ritual de sentir las hojas de papel, leer algunas páginas antes de acostarme, colocarlo a mi lado y quedarme con la imagen de su portada, era el preludio para adentrarme a otros mundos a través de mis sueños.  

Hoy, hago una pregunta que tal vez no es en el fondo para mí. Una que pretendo dirigirla a aquellos que sí tienen la elección de escoger su primer libro y el formato en que lo van a disfrutar: tu primer libro ¿en digital o en papel?

En general, la primera experiencia suele ser diferente a las subsecuentes; la primera impresión marca una tendencia que en ocasiones es difícil de cambiar. El hacerlo por primera vez en uno u otro formato, ¿llegaría a influir en la experiencia de leer para lo futuro?… Yo creo que sí, la intimidad que encuentro al contacto con el papel, aún no la puedo obtener en una tableta o en un celular inteligente, estos dispositivos son tan fríos como un trozo de hielo, abarcan tantas funciones que ocultan la verdadera esencia de los libros. Con los de papel, la verdadera experiencia inicia en sus hojas, en su olor, en sus texturas. En los dispositivos que menciono, existen otras distracciones que en mi opinión influyen en la experiencia de leer. En los libros de papel quedan historias registradas: dedicatorias, anotaciones, objetos olvidados entre sus páginas o la simple hoja doblada, son rastros de que sus poseedores han vibrado con ellos, los han marcado con algún recuerdo. Con los libros digitales no quedan señales de aquellos que moraron sus páginas. Ya sea los padres o los propios hijos quienes elija su primer libro, traten de que esa primera experiencia sea con uno de papel.

No dejen pasar la oportunidad de ir a una librería, pasear pos sus pasillos y dejar que algún libro los escoja, esa sensación quedará grabada en el baúl de recuerdos que siempre llevarán por dentro.

El recuerdo de mi primer libro me ha hecho pensar en todo esto. “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry fue un regalo de mi madrina. En él aparece la fecha en que me lo regaló y una dedicatoria sencilla: “con cariño para mi ahijado, tu madrina 21/mayo/79”. Dos notas que como un tatuaje, quedaron grabados en su primera página, pero el volverlo a hojear después de tantos años, me regresó a una época inocente en donde la caligrafía de mi madrina hermanaba con la profundidad y sencillez del contenido de “El Principito”. Si en ese tiempo hubiera podido obtenerlo en digital, este sentimiento se hubiera desvanecido como el humo de un cigarro. Desde que lo poseo, lo he leído dos veces; esta será la tercera vez y después, escribiré alguna nota deseando a quien lo lea la mejor de las suertes y dejaré algún regalo entre sus páginas, tal vez algún separador que me haya hecho compañía y que ahora deseo que acompañe a otro más, lo cerraré y lo dejaré ir como una pluma a merced del viento. La idea de soltarlo en una librería de viejo, me hace ilusionarme, me hace pensar que alguien más podrá apreciar estos detalles. Me lo imagino como una botella encorchada en cuyo interior se encuentra mi nota, naufragando en un inmenso océano en la espera de ser rescatado en las librerías de viejo que lentamente van quedado en el olvido. Solo esto lo puedo hacer con mis libros de papel, sin embargo, ya sea en papel o en digital incita a tus hijos a leer.

Por eso #nodejesdeleer.

Juan Morán Bracamontes

@juanmorbra

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