Familia, Karla Lara

La canasta de los tesoros (juguetes)

  • A los niños les encanta experimentar texturas, colores, formas, que no necesariamente tengan que ser juegos diseñados para estimularlos…

juguetes

¿Te has dado cuenta cómo tu bebé o tu hijo pequeño adora jugar con cualquier cosa que no sea un juguete?, ¿Que siempre prefiere usar y explorar unas llaves, un control remoto, cualquier objeto cotidiano de tu bolsa o de la casa y que no sea para bebés? Te cuento de que se trata la canasta de los tesoros…

Cuando los bebés logran sentarse se convierten en exploradores, de pronto quieren alcanzar cualquier objeto que esté cerca y empiezan a desarrollar su capacidad de hacerlo. Los padres nos preocupamos por tenerles a nuestros hijos juguetes seguros, sanos, no tóxicos, que no representen peligro alguno y que además los estimulen de acuerdo a su edad, pero ¿Qué crees?, los niños pequeños son demasiado listos para eso…, los más pequeños lo que quieren es descubrir el mundo y sus objetos y saber luego para qué sirve cada cosa. Los padres queremos a veces regalarles algo “especial” que cumpla con varios requerimientos, pero honestamente, el niño entre los 6 y los 36 meses de edad en promedio, es muy, muy, muy feliz con cualquier cosa que le resulte interesante y que ojalá, no sea un juguete…

A los niños les encanta experimentar texturas, colores, formas, que no necesariamente tengan que ser juegos diseñados para estimularlos…, les gustan los objetos de la cocina, lo que hay en tu bolso, en el mueble de la tele, los libros… por eso te proponemos esta idea: “la canasta de los tesoros”, algo que puedes hacer en casa, fácil, económico y con un montón de opciones.

¿QUÉ ES LA CANASTA DE LOS TESOROS?

Idealmente es tal cual una canasta o un contenedor tejido de fibras naturales suaves, que no tenga puntas ni extremos desprendibles, si es profundo funciona porque le agrega el factor sorpresa de lo que va a sacar del cesto. La idea es meterle objetos comunes, cotidianos, para que el bebé los descubra, los use, los explore.

Se recomiendan objetos de madera, de materiales y texturas diferentes y evitar el plástico, que sean variados en colores y que ojalá emitan algún sonido. Los objetos pueden variarse y facilitarse al bebé en diferentes momentos del día, para que cuando vea su canasta la considere algo valioso y atractivo, que no siempre esté a su alcance, pero que cuando la tenga sepa que “todo” lo que contiene lo puede usar.

A pesar de llenarla de objetos de uso en casa o que brinde la naturaleza, debemos usar el sentido común y no agregar nada que resulte peligroso, o que lo pueda lastimar si se lo mete a la boca o herirlo de cualquier forma.

Opciones sugeridas:

– Una piedra (de más de 5 cm)

– Una esponja

– Un peine

– Una concha o caracoles o corales

– Una cuchara

– Un trozo de tela o una toalla pequeña

– Un contenedor  de metal

– Un pincel o brocha

– Un colador

– Una cuchara de madera

– Un cepillo

– Una pinza de la ropa

– Un zapato

– Un calcetín suyo

– Juguetes tejidos, artesanales

– Sonaja 

Con esta canasta llena de opciones el bebé se fascina, porque tiene a la mano objetos que le interesan, con los que experimenta nuevas sensaciones, sonidos, texturas, lo entretiene y lo estimula de manera natural.

Mientras mas diversidad tenga sin saturarlo, más lo gozará. Permanecer cercanos al bebé le da tranquilidad y seguridad, pero dejarlo que por él mismo descubra el contenido y la utilidad de los objetos le permite desarrollar el juego libre, tan importante para su desarrollo neurológico. No intervenir en el juego es importante, el niño desarrolla el uso de su imaginación al descubrir el contenido, practica su motricidad fina y gruesa al usar los objetos y manipularlos, con lo cual podemos esperar los siguientes beneficios.-

– Estimula la coordinación: tanto para meter como para sacar los objetos, asirlos o hacerlos funcionar al explorarlos. 

– Elige: comenzará a tomar sus decisiones sobre los objetos a elegir para clasificarlos, ordenarlos, montarlos unos sobre otros, guardarlos y volverlos a sacar.

– Aprende a descubrir y conocer su entorno: orgánicamente va encontrando la función y utilidad de cada objeto. 

– Estimula los sentidos: la variedad de colores, texturas, materiales y sonidos hacen lo propio. el bebé de manera natural se lleva todo a la boca y tiene muy desarrollado el sentido del olfato. 

– Se concentra: cuando ponemos al alcance de nuestro bebé la canasta de los tesoros se concentra en usar e investigar su contenido, lo cual favorece la capacidad de concentración del bebé. 

– Favorece su autonomía: aprende por sí mismo.

Nuestra cultura nos permite tener a la mano diferentes objetos para llenar una canasta de tesoros con cosas maravillosas para el gusto de un bebé: los juguetes tradicionales mexicanos cumplen en su mayoría con los requerimientos para estimular al niño pequeño, usemos nuestra artesanía mexicana, los materiales naturales (madera, lana, algodón…), los textiles bordados, etc.

Ármate una canasta de tesoros y cuéntanos cómo te ha ido y deja de preocuparte por el juguete mas caro o de moda, los niños aprecian tanto lo simple.

Menos es mas.

Karla Lara

@KarlaDoula 

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