Claudia Lizaldi

¿Hijos de nadie o hijos de TODOS?

  • Desmitifiquemos a Mamá para encontrarnos con la Mujer que al transformarse en Madre se siente sola y sin apoyo para transmitir ese sentimiento a sus hijos y dar a luz entonces a una sociedad que así se siente y entonces así reacciona…

Hijos de nadie

Pensar en una Madre nos lleva directamente a pensar en amor incondicional, en un abrazo, en consuelo, en sacrificio y protección, pensamos o nos obligamos a hacerlo, que Mamá es perfecta y cuestionarlo es para algunos peor que un sacrilegio.

Por el contrario, hoy más que nunca existe un juicio entre Madres descarnizado buscando motivos hasta en la sopa (literalmente) para comprobar que el modelo de maternidad propio y elegido es el mejor o peor aún, la única opción viable.

Ahora, pensando en Latinoamérica, un estudio encabezado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) llamado “Trabajo y Familia: Hacia nuevas formas de conciliación con corresponsabilidad social” http://www.ilo.org/gender/Informationresources/Publications/WCMS_111376/lang--es/index.htm  sostiene que un 53 por ciento de los 100 millones de mujeres latinoamericanas está integrado en el mercado laboral y ese porcentaje se eleva al 70 por ciento entre las mujeres de 20 a 40 años, la pregunta es instantánea ¿en dónde está realmente Mamá? y la respuesta es: trabajando y claro, nuestro margen de referencia puede en principio arrojarnos una imagen de una mujer ejecutiva, de una secretaria, de una profesionista, es decir; trabajando por convicción o aún mejor, por gusto; pero Mamá está y por muchas horas más y muchos pero muchos pesos menos, principalmente en una maquiladora, en un trabajo de sueldo mínimo y de trato pésimo, por sus hijos por supuesto, para mantenerlos y sacarlos adelante.

De quién son esos hijos ¿de nadie, de todos? Cuando Mamá trabaja de sol a sol, ¿quién los educa?, ¿quien los cuida? ¿quién los alimenta? Y no sólo es nutrir su cuerpo, porque aún más importante esta la nutrición del espíritu, hemos abandonado al eslavón de la sociedad a su suerte y hoy vemos y vivimos las consecuencias, me pregunto ¿no es urgente, Gobiernos, APOYAR ya pero YA a Mamá?

Hablamos de una tremenda descomposición social, hoy un alto índice de los delitos son cometidos por jóvenes, en México, según el Banco Mundial, durante 2010, más de la mitad de los delitos se llevaron a cabo a manos de jóvenes de entre 18 y 24 años  

http://www.bancomundial.org/es/news/feature/2013/03/05/mexican-youth-authors-and-victims-of-violence

No será que en lo que recapitulamos prioridades e invertimos en el futuro realmente, ósea en Madres e Hijos, podemos ser equipo, pensar en los hijos de los otros como nuestros de nuevo, sin juicios, sin competencias, haciendo comunidad, en un principio era una tribu quien les ayudaba a crecer a sus hijos a las mujeres, por qué no paramos y nos re inventamos, nos damos la mano sincera y poderosamente, ¿por qué no cambiamos horarios de trabajo y ayudamos a esas Madres a serlo?, a estar profundamente en la crianza de sus hijos, a ser felices durante el proceso, ¿por qué nos cuesta tanto pensar que esto es posible con la influencia de toda la sociedad?, es sólo un paradigma, una creencia, una forma de hacer las cosas, una entre millones.

Si las Madres están felices, si pueden amamantar a sus hijos, estar para ellos, darles amor, esos niños crecerán buenos, ¡qué mejor inversión en este y en cualquier país, pensar que la prioridad es Mamá y entonces sus hijos!

Efectuar cambios radicales para regresar a Mamá en el tiempo de crianza al hogar (horarios de trabajo flexibles, una industria privada que trabaje en consciencia, una sociedad cómplice de la maternidad, apoyos reales de Gobierno) puede hoy sonar a utopía pero a mi me suena a urgencia, desmitifiquemos a Mamá para encontrarnos con la Mujer que al transformarse en Madre se siente sola y sin apoyo para transmitir ese sentimiento a sus hijos y dar a luz entonces a una sociedad que así se siente y entonces así reacciona…

Re eduquemos nuestra percepción, no veamos a Mamá como objeto de juicio o como una imagen intocable, veamos a esta Mujer en el momento más vulnerable de su vida, con el deseo absoluto de ser la mejor versión de ella misma y colaboremos todos para que logre su objetivo, que las MADRES con niños pequeños sean veneradas por que son la tierra fértil o no donde sus semillas echaran raíces y esas semillas son nuestros niños, jóvenes y adultos de mañana… Que sean sanos de espíritu no sólo toca a sus Madres, los hijos no son sólo suyos, son de todos.

Nos tocan a todos como sociedad, hagamos por ellos lo que hacemos por los nuestros, amarlos profundamente, entonces tendremos otra calidad de sociedades, de países, esos que tanto exigimos en las calles y las redes sociales, los grandes cambios suceden a partir de pequeñas deciciones tomadas en la intimidad, de compromisos que parecen insignificantes pero que lo transforman todo.

En Mamá Natural queremos hacer un esfuerzo real para lograr re sanar el tejido social, para apoyar a las Madres de todos los lugares de la sociedad para que conquiste sus años de crianza sacando su mejor versión y así la de sus hijos, desde tu espacio y punto de vista, ¿Qué cambios apoyarías tu?, Mamá dinos qué necesitas, ¿Qué haría tu trabajo de Mamá más feliz?

Abrazos a ti y a todas las Madres del mundo.

          Claudia Lizaldi Mijares
AMANDO SE ENTIENDE LA GENTE
                           ❤️

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