Crianza, Familia

Herramientas para manejar el estrés con los niños

  • Los niños no quedan exentos ni a salvo del estrés… te compartimos algunas reflexiones que quizá te puedan servir en medio de las carreras y la sobre carga de trabajo, estímulos y exigencias que son consecuencia de una cultura que lo que busca es éxito y competencia, lo que nos lleva a olvidarnos del niño que tenemos enfrente…

Herramientas para manejar el estrés con los niños…

Los niños no quedan exentos ni a salvo del estrés… te compartimos algunas reflexiones que quizá te puedan servir en medio de las carreras y la sobre carga de trabajo, estímulos y exigencias que son consecuencia de una cultura que lo que busca es éxito y competencia, lo que nos lleva a olvidarnos del niño que tenemos enfrente, y nuestro estrés y carrera se lleva de paso al niño, este ir y venir sin saber a dónde los hace sentir ansiosos, estresados, saturados, sin saber ni lo que quiere, lo que le gusta, lo que necesita…

Los padres siempre han lidiado con la dura realidad de proteger a sus hijos. Pero nuestra cultura plantea riesgos que son difíciles de navegar, vamos tan ocupados con la rutina cotidiana que no nos damos tiempo para observar estos riesgos.

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La encuesta Anual del American Psychological Association ha concluido que los adolescentes están igual de estresados ​​que los adultos en nuestra cultura. Pero también ha encontrado que los niños suelen estar mas estresados de lo que aparentan.

Todos nosotros pagamos un alto precio por vivir en nuestra sociedad estresante. Todo es hiper: hiper-estimulado, hiper-materialista, hiper-sexuado, hiper-competitivo, hiper ocupado. No es de extrañar que todos estemos tan ansiosos gran parte del tiempo.

El estrés que sentimos como padres, nos hace olvidar que  el estrés puede ser aún peor para nuestros hijos. ¿Por qué? Los niños sufren de la misma hiper-programación que los adultos, pero se hace aún más difícil manejarlo por su desarrollo emocional e intelectual inmaduro. Los cerebros de los niños aún están en desarrollo, por lo que se están estableciendo las vías neuronales en un contexto de hiper-estimulación. Los investigadores están empezando a comprender los efectos de esta en el desarrollo neurológico de los niños.

En comparación con los adultos, los niños se perciben a sí mismos como impotentes, a merced de los horarios, los padres, los compañeros y la escuela. Ellos luchan con presiones diferentes a los adultos y además se le agregan las presiones que impone la cultura. Esto se ve empeorado debido a que hoy en día los niños tienen menos tiempo para descansar y menos acceso a la tierra de la naturaleza.

Pero resistir las seducciones de nuestra cultura por completo es imposible, porque prácticamente todos los padres participan: ¿Cuántos de nosotros estaríamos dispuestos a trasladarnos a otro país y vivir un ritmo mas lento, una vida pacífica, sin pantallas y relojes de alarma, en sintonía con los ritmos de la naturaleza?

Por otro lado, es nuestro trabajo como padres proteger a nuestros niños de las cosas que pueden poner en peligro su bienestar, y tenemos que hacer frente a la dura verdad que algo de lo que damos por sentado en nuestra vida moderna es en realidad destructiva para nuestros hijos. No tengo todas las respuestas sobre esto. Pero los estudios de investigación nos dan algunas orientaciones sobre la manera de proteger a nuestros niños. Por ejemplo:

  1. Reducir la velocidad.

Los seres humanos están diseñados para amar la emoción y la novedad, pero el estrés mata. Literalmente. El estrés erosiona nuestra paciencia, nuestra salud y nuestra capacidad de dar lo mejor a nuestros hijos. El estrés nos hace nerviosos y compromete nuestro control emocional, así que estamos más propensos a enojarnos. El estrés sabotea nuestros sistema inmune y nuestros niveles de energía. Si somos honestos con nosotros mismos, por lo general podemos ver que hacemos nuestras vidas más estresante de lo que necesita ser, simplemente por no estar dispuesto a tomar la decisión de bajar la velocidad. Si quieres que tus hijos se comporten mejor, empieza por reducir la velocidad y no apresurarte tanto. Tu hijo quiere sentir tu presencia centrada y recuerda que siempre esta dispuesto a seguir tu ejemplo.

  1. Resiste el impulso de llenar tu horario.

Todos los niños necesitan tiempo de inactividad, tiempo creativo, tiempo de soñar y no hacer nada e incluso aburrirse. Los niños necesitan aprender a estar a gusto con ellos mismos sin necesidad de entretenerse todo el tiempo. Necesitan tranquilidad para darse el tiempo de escuchar su propia voz. Tienen que aprender a estructurar su propio tiempo, sin buscar siempre estar con nosotros o sus pantallas. Ellos necesitan entender que la vida no está compuesta de actividades para llenar nuestro tiempo, sino de algo mucho más vasto y misterioso.

  1. Alienta las pasiones de tu hijo – sin empujar.

Animar a los niños a ser agentes creativos, les da más alegría en la vida que modelar el consumo pasivo de la cultura creada por otros. Impúlsalo a hacer actividades relacionadas con las artes; talentos, habilidades o pasatiempos que lo alejen de la presión de grupo, uso de drogas, y los extremos de la cultura pop. Eso sí, no presiones demasiado, permite que sea él quien tome la decisión acerca de que quiere hacer o no hacer.  

  1. Escuchar y reír.

Al igual que los adultos, los niños necesitan una oportunidad para hablar y sentirse escuchados, así pueden descargar las preocupaciones y las tensiones del día. También necesitan un montón de risas, para sanar las ansiedades normales de la vida diaria. Crea un momento cada día, puede ser a la hora de la cena en donde toda la familia esté reunida y así se pueda crear un espacio para compartir.

  1. Enseñar habilidades para la reducción del estrés.

Enseña a tu niño que hay formas de reducir el estrés, por ejemplo, la actividad física es una de las mejores maneras de reducir las hormonas del estrés que circulan en nuestro cuerpo. Otra técnica útil para los niños son las visualizaciones guiadas o historias para dormir, pero lo mas imporante es enseñar la respiración profunda.

  1. Elige una escuela adecuada.

La tarea es una gran parte de estrés para los niños que han estado sentados en un aula durante todo el día. Si se puede elegir una escuela que minimiza la tarea, podrás liberar a tu hijo a tener más de lo que realmente importa para el aprendizaje – juego, la exploración auto-iniciada, y perseguir sus propias pasiones.

  1. Elige actividades familiares apropiadas a su edad que los lleve a conectar en lugar de sobre-estimular.

Con demasiada frecuencia, nosotros como padres nos olvidamos de lo que realmente alimenta el alma de nuestro hijo. Por ejemplo, los niños necesitan desesperadamente pasar más tiempo en la naturaleza, ya que les genera calma y paz. Los niños pequeños no necesitan ver películas, especialmente cuando la mayoría son inapropiadas para ellos. No quiere decir que tengas que prohibirle ver películas, lo importante es que no se vuelva parte de la rutina. Los padres a menudo ponen las películas porque resulta más fácil que tomarse el tiempo para llevar al niño a la aventura, ya sea una caminata, paseo en bicicleta, o un museo.

  1. Limita el acceso a los medios de comunicación y televisión.

La investigación muestra que los mensajes de los medios de comunicación contribuyen a nuestros niveles de estrés. Habla con tus hijos de forma continua sobre los mensajes de los medios que ven. Las investigaciones muestran que incluso cuando no pensamos que estamos influenciados por la publicidad – y la mayoría de la gente cree que no lo está – en realidad hay una gran probabilidad de actuar sobre el mensaje del anuncio. Eso da miedo, pero lo que es realmente aterrador es que las empresas gastan miles de millones para orientar a nuestros hijos, que son presa más fácil que nosotros.

El televisor está diseñado para ser adictivo ya que cambia la manera en que se desarrolla el cerebro. Este aparato enseña a nuestros hijos que las cosas más importantes en la vida son el dinero, la apariencia y la fama. Se ahoga la creatividad, baja autoestima (particularmente en las niñas), y aumenta la violencia. Observación de noticias de la televisión aumenta los niveles de estrés, provoca pesadillas, y hace que los niños se sientan ansiosos.

Los estudios muestran que los adultos y los niños que ven las noticias de televisión creen que el mundo es un lugar más peligroso de lo que realmente es. Es posible todavía optar por ver las noticias, pero eso no resulta apropiado para los niños. Incluso cuando lo ves con ellos, los niños menores de diez años no están listos para ver en technicolor todas las cosas terribles que suceden en el mundo. Leyendo el periódico juntos está bien, porque no es tan visceral, y le puede ayudar con la interpretación, a diferencia del sensacionalismo de la noticia. Incluso los estudiantes de secundaria necesitan ayuda para poder interpretar los medios.

  1. Evita que los celulares se conviertan en otro motivo de estrés.

Por supuesto, ahora nuestros hijos tienen fácil acceso a los celulares. La mayoría de los adultos admiten que estar a merced de los textos entrantes a su teléfono aumenta su nivel de estrés. Si tu niño tiene su propio teléfono, asegúrate de que solo lo use cuando realmente sea necesario y limita el tiempo que pasa en el celular. Pon reglas acerca de cuando está prohibido usar el celular como por ejemplo: durante las comidas, cuando hace tareas, y después de la cena. Los niños necesitan dirección explícita que los teléfonos son una conveniencia para ellos, y que los textos y las llamadas no tienen que ser respondidas de inmediato.

  1. Protege el sueño.

Muchos niños son privados de sueño, lo que reduce su capacidad para hacer frente a las tensiones normales de la vida. Vale la pena encontrar el punto dulce donde el niño se despierta por su cuenta, fresca y alegre.

  1. Verifica tu propia actitud.

Si estás corriendo estresada todo el tiempo, lamentando lo ocupada que estás, ¿Qué estás modelando para tu hijo?. El estrés no es inevitable; es una elección. Observa también lo que estás modelando y discutiendo con tu hijo sobre valores, opciones, y el sentido de la vida. Plantea la siguiente pregunta: ¿Yo vivo para trabajar o yo trabajo para vivir?

Observa que el estrés tiene un impacto enorme en tu hijo. Tu hijo se estresa. Todos nosotros, nos estresamos si nos empujamos hasta el borde. Nuestra responsabilidad como adultos es permanecer lejos de la orilla.

  1. Permanece conectado.

La mayoría de nosotros damos por sentado que los niños prefieren estar con otros niños. Pero cuando se les pide a los niños, ellos siempre dicen que desean que sus padres pasen más tiempo con ellos. Piensa en esto como una póliza de seguro para tu hijo. Tu sola presencia le ayuda a sentirse seguro y se derrite el estrés. De hecho, el factor más importante de protección del estrés puede ser el simple hecho de permanecer conectado y presente con tu hijo. 

Esther Fasja

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