Crianza, Educación, Karla Lara

Hablar de terrorismo con los niños

  • Los niños saben, los niños sienten, los niños entienden…, es duro romper algunas burbujas con temas como la muerte, la guerra o el terrorismo, pero es necesario, podemos hacerlo desde el amor…

paz

Tristemente los atentados terroristas se repiten y los medios de comunicación nos permiten saber de ellos y difundir a veces verdades otras tantas… juicios sobre lo ocurrido.

Retomamos este post sobre el atentado en Paris a cuenta de lo sucedido en Nice…

“Puedes cerrar tus ojos a las cosas que no quieres ver, pero no puedes cerrar tu corazón a las cosas que no quieres sentir” -Tabitha Suzuma”

Este fin de semana han sucedido violentos acontecimientos que nos han sacudido a todos. Soy madre de cuatro y de verdad que me duelen todos los niños por igual: el niño de la calle, el niño que llora por un juguete o por un golpe, el niño sin padres, el niño con hambre, con frío, con sueño, el niño enfermo, el niño maltratado, el que tiene miedo por la noche, el niño en medio de la guerra…, para mí, como para miles de personas, se trata de niños sin distinciones por raza, nacionalidad o religión: no son mas ni menos importantes si son niños católicos, judíos, musulmanes, o budistas, ni si son blancos, negros o combinados, no me duelen menos ni mas si son mexicanos, franceses o sirios…, son niños y los niños, sobra decirlo: son el único futuro.

A raíz de los ataques terroristas sufridos en París, en la escuela de mis hijos se llevará a cabo una pequeña ceremonia para recordar a las víctimas y para hablar de la paz. Con esto, muchos padres están preocupados por cómo explicar a sus hijos lo que sucedió…, lo que sucede y lo que puede suceder…

La definición de terrorismo implica el uso sistemática del “terror” para obligar o coaccionar a sociedades o gobiernos a que cumplan sus exigencias, es una de las mayores formas de violencia existentes porque implica crímenes, hablar de terrorismo es hablar de ira, odio, poder, conflictos, religión, política, intolerancia, agresión, codicia, tragedia, violencia, hambre, enfermedad, orfandad, muerte, guerra… Por ello, da terror, es la consecuencia buscada y lograda cuando el acto terrorista sucede, ¿Y cómo explicar a los niños esta aberración? 

Hablar con los niños de este tema no cabe en una definición, no se puede resumir en una serie de palabras inocentes que descalifiquen la gravedad de los hechos, pero tampoco queremos llenar de miedo sus pequeñas almas. ¡Qué difícil resulta abordar estos temas!, más cuando se trata de hacerlo con un niño…

Como adulto, puedo o no compartir mi opinión sobre el tema, puedo o no generar un debate con la misma (que ahí justo comienza el conflicto: en la intolerancia sobre lo que piensa, siente, hace u opina el otro), puedo o no estar de acuerdo con lo que pasa, pero lo que no debería de hacer es ignorar lo que sucede porque, muy a mi pesar, mis hijos son mi responsabilidad, y por más que no quiera causarles daño, lo hago si miento, al mentir formo parte de un problema, y por ello, es mi responsabilidad hablarles del mundo y sus sucesos.

No quiero que mis hijos sufran, no quiero que sepan de muerte, guerra y dolor, pero tampoco quiero que otros niños lo hagan, pero eso es tristemente, inevitable. No tengo las respuestas ni el consejo absoluto para decirle a otros padres cómo deben hablar con sus hijos sobre el terrorismo, pero personalmente lo he hecho con los míos así:

  • Les he tratado de explicar de una manera simple, pero verdadera, que ha habido una serie de ataques a personas inocentes en un país  distinto al nuestro, planeado por personas que no tienen amor por la vida, sin entrar en detalles sobre nacionalidades y religiones.
  • Les he dicho que esas noticias causan mucho dolor y tristeza a quienes las escuchan y que por eso, estarán oyendo muchas cosas sobre el tema.
  • Les he dicho que la tristeza viene porque los ataques han dejado a niños sin padres y a padres sin hijos. Les he hablado sobre la muerte, porque por más que queramos evadir ese tema, es lo que sucede siempre junto con la vida.
  • Les he hablado también de la religión en el mundo, de cómo cuando se vuelve una obsesión daña a quien la practica y a quien no la practica porque se vuelve un sistema que fomenta el enojo, el odio y la separación de las personas y les dije que la religión era un tema de los hombres y no de Dios.
  • Les he dicho que los gobiernos no siempre se ponen de acuerdo y que igual que las personas, pelean, pero que al ser tan grandes las peleas, las consecuencias son muy graves.
  • También les dije que todo lo negativo que ha sucedido es inaceptable, que no existe razón o explicación suficiente en el mundo para ocasionar la muerte de otra persona. 
  • Hablamos de diferentes formas de violencia y con ello pude explicar el terrorismo de una manera entendible para ellos. 
  • Les hice ver que tristemente, esto que ha pasado, no solo ha sucedido en  Paris, sino en muchos lugares del mundo en diferentes momentos históricos, incluso en nuestro país.
  • Cuando noté que su nivel de ansiedad durante la charla subía, les hice ver que también, siempre, en medio de hechos tan violentos existen personas muy buenas, dedicadas a ayudar y a rescatar, cuando se puede, a las personas que están sufriendo, les dije que estas personas eran héroes y que tienen muchas formas: médicos, enfermeras, embajadas, cascos azules, civiles…, les dije que estos hechos tristes también hacen que los seres humanos se ayuden entre sí y que un ejemplo es la ceremonia de su colegio.
  • Una vez que sus preguntas empezaron a caer como un chorro de agua a presión, antes de contestar, les dije que no tenía todas las respuestas, pero que haría lo mejor para resolver sus pensamientos, y traté de hacerlo en calma… una por una.
  • Al cerrar el tema de los hechos violentos me enfoqué en darles la paz, acepto en consciencia que hablar de esto con los niños puede incluso matar algo de su inocencia, pero por esa misma consciencia, aproveché la herida abierta para hablarles desde el amor.
  • Hablé con mis hijos de la espiritualidad, de esa necesidad que tiene el ser humano de encomendarse y agradecer a un poder superior , les dije que tenemos una responsabilidad con la vida que nos ha sido dada y que se trata  simplemente de cuidar todas las formas de vida y los elementos que nos rodean: personas, animales, plantas, el agua, la tierra, el aire…, les dije que el ser humano tiene una inteligencia que debe usar siempre para hacer el bien, que la paz comienza en cada uno de nosotros cada vez que logramos evitar un conflicto y cada vez que no somos parte de una agresión.
  • Les hablé brevemente de personas como Gandhi, Mandela, la Madre Teresa, Malala…, personas que han buscado la paz y que han usado el poder de la palabra y del amor para combatir la guerra.
  • Les dije que la solidaridad, la empatía y la compasión son actitudes que nunca deben alejar de su pensar y de su actuar, que no por ser niños no pueden contribuir a la paz, que al contrario, ellos son quienes pueden cambiar el mundo que tenemos hoy.
  • Les expliqué que una bandera no vale ninguna guerra, que las guerras son los máximos conflictos creados por las personas y que en ellas NADIE gana y TODOS pierden.
  • Hablé de la importancia de nunca ignorar al que sufre, de defender al menos favorecido, les dije que simple hay que alzar la voz en nombre de los que menos tienen o de los que no pueden hacerlo, les dije que era una minoría, les dije que siempre es posible ayudar y generar ayuda.
  • Hablamos que toda forma de violencia o de maltrato es inaceptable, venga de quien venga y en cualquier lugar (escuela, casa, calle), les dije que una persona que te ama no te maltrata de ninguna manera, que no participen en actos de agresión ni de bullying, que golpes, gritos, maltrato, burlas, o ignorar a alguien también es violencia. 

Me siento agotada con estos pensamientos, me siento conflictuada por los sucesos, me siento triste por los niños del mundo: los que sufren la violencia y por los que tienen que enterarse de esa violencia. Es urgente retomar el amor, es urgente amar, es urgente ayudar, es urgente dejar de ser protagonistas o creernos líderes de opinión…, es urgente aprender y enseñar inteligencia emocional, urge la humildad, urge la serenidad, la calma al resolver los conflictos.

Los niños saben, los niños sienten, los niños entienden…, es duro romper  algunas burbujas con temas como la muerte, la guerra o el terrorismo, pero es necesario, podemos hacerlo desde el amor para que un acto tan tremendo sea una fuente de amor en los niños del mundo, para que esto marque sus vidas y al crecer elijan orgánicamente la paz, para que entiendan y sean compasivos y tolerantes siempre…, los niños son por mucho, mas inteligentes que los adultos, mas sensibles, decirles la verdad jamás les hará daño. 

Mis hijos tienen 6, 5, 2 años y el último 2 meses, de esto hablé con los “mayores”, en sus miradas noté que crecieron de golpe un poco, noté que no solo abrieron los ojos y los oídos ante hechos tan dolorosos sino que abrieron el alma y el corazón…, el mayor de ellos al verme preocupada e impaciente me dijo: “mamá, que importante es ofrecer disculpas…, tal vez si uno de los países que estaban peleando hubiera ofrecido disculpas, nada de esto hubiera pasado”…, no sé si un ataque terrorista pueda evitarse con una disculpa entre gobiernos, lo que sí sé es que mientras yo quise enseñarles del mundo y sus conflictos, él me enseñó del amor con sus palabras.

Abracemos a nuestros niños y a los niños del mundo, demos el regalo de la verdad, de la compasión y de la disculpa. Sí podemos cambiar el mundo si los niños hoy aprenden a tolerar, a respetar, a amar sin distinción alguna… o quizá simplemente, se trate de que no desaprendan a hacerlo en el camino…

Por la paz aquí y en cualquier rincón del mundo, por los niños nuestros: que son todos los que habitan la tierra.

Karla Lara 

@KarlaDoula 

Artículo AnteriorPróximo Artículo

Alojado en Next.LA