Crianza, Familia

Estos hábitos de crianza fomentan la obesidad infantil

  • De poco a poco, podemos cambiar los malos hábitos y así mejorar la salud física de los seres que queremos.

Obesidad infantil

 

En los últimos años, hemos visto numerosas propagandas que denuncian la obesidad infantil: nos encontramos folletos que recomiendan actividades que previenen esta cualidad, o estudios nos advierten de sus posibles consecuencias negativas.

Sin embargo, cuando reflexionamos al respecto, nos damos cuenta que las actividades cotidianas son las que realmente pueden causar o prevenir este tipo de enfermedades. De acuerdo con un estudio en la Universidad de Carolina del Norte, estas actividades son fomentadas desde que somos bebés.

La Dr. Eliana M. Perrin, autora de la investigación, explica que más de un tercio de la población infantil y adolescente se encuentra en condición de obesidad, lo cual se genera por la práctica de conductas que afectan en su vida adulta. El estudio se llevó a cabo a través del análisis de 863 padres, quienes tenían bajos ingresos económicos y sus hijos entraban en la categoría de “obesidad”.

Debido a la presencia de factores como la presión del trabajo y del dinero, a veces realizamos actividades que pueden desencadenar (y fomentar) esta cualidad en nuestros hijos, incluso desde bebés. Te compartimos algunos de estos comportamientos:

Primero, en vez de sostener el biberón mientras el bebé está comiendo, el 43% de los padres lo coloca dentro de la cuna para que lo tome por cuenta propia. Sin haberlo conscientizado, este proceso puede conducir a un exceso en la alimentación del bebé.

Segundo, cuando el niño está llorando, el 20% de los padres les da de comer, creyendo que dejarán de hacerlo eventualmente. E, incluso, muchos de ellos intentan lograr que el bebé se acabe todo el plato o el biberón.

Tercero, en 2011, Medical News Today reportó que los bebés que empiezan a consumir comida sólida antes de los cuatro meses de edad, tienden a tener sobrepeso a la edad de tres años.

Cuarto, la ausencia de movimiento físico también puede incidir en el sobrepeso y obesidad infantil. En la investigación se demostró que el 90% de los niños que suelen ver constantemente la televisión (incluso en su propia recámara), tendían a tener esta cualidad.

La doctora Perrin explica que los padres pueden adquirir diferentes conductas que desarrollen el cuidado en la alimentación familiar.

De poco a poco, podemos cambiar los malos hábitos y así mejorar la salud física de los seres que queremos. 

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