Nacimiento, Salud

El peor dolor del mundo

  • Todavía lo recuerdo como si fuera ayer, la primera vez que escuche a mi mamá hablar de sus experiencias de parto, quede petrificada, mi abuela dijo con una voz que siempre que recuerdo me pone a temblar ‘es el peor dolor del mundo’, ¿cómo iba a pasar por eso, cómo iba a soportarlo, cómo lo hicieron ellas?, la verdad me llegó cuando pude experimentarlo en carne propia.

Sandra Dionisi

Texto por Mina Albert

No solamente es por lo que oímos de las abuelas, mamás o amigas, la mayoría de las mujeres le tememos al momento de dar a luz, y como no si el 99% de las películas y programas de televisión lo pintan como si fuera casi un exorcismo, gritos desgarradores, heridos por el simple hecho de rodear a la futura madre, periodos de bipolaridad, eso sí, todo el ambiente se transforma y regresa a la normalidad al escuchar el primer llanto del bebé.

Mi primer hijo nació en Canadá por motivos del trabajo de su papá, y mis doctores me enviaron a un curso psicoprofiláctico para mamás por primera vez. Junto a mí había otra chica con mi misma cara de asustada y lo primero que pregunto fue -es verdad que duele como si te partieran en dos- la voltee a ver, no porque me pareciera extraña su pregunta, sino todo lo contrario, no era la única que tenía miedo, éramos prácticamente todas. La doctora contesto -No, no sientes como si te partieran en dos, es un dolor para el que tu cuerpo está diseñado, además entrarás en un trance que te ayudará durante el proceso-.

El curso era básicamente lo mismo que enseñan en todo el continente, visualizaciones, respiraciones, posturas para ayudar a que se acomode el bebé mejor, pero lo más valioso y creo el punto medular que debe aplicar cualquier mujer que este a punto de vivir esta experiencia es; en cuanto llegue el primer dolor, no debes estresarte, combatir o luchar contra él, tienes que relajar tu cuerpo lo más que puedas y dejarlo sentir.

¿Parece una locura? Pero no lo es, yo lo aplique, primero por supuesto que me comencé a tensar e hice exactamente lo opuesto, ósea tratar de luchar, tratar de no sentirlo, lo único que logre fue intensificarlo, al recordar esas palabras, sólo abrí mis manos respire y comencé a dejarme llevar, obvio es un dolor agudo, pero no te paraliza y no es de película de terror, conforme avanza comienzas a visualizar, respirar y actuar de acuerdo a lo que indica tu huella genética. No hubo gritos, no pellizque a nadie, no recuerdo muchas cosas de manera vivida, solamente recuerdo a la doctora dándome instrucciones y que mi bebé ya estaba en mis brazos. No fue una experiencia traumática sino todo lo contrario. Mi segundo bebé llego en México y la situación fue muy parecida, me deje llevar y obedecí a mi cuerpo.

No es porque yo sea afortunada o parte de una estadística de mujeres que no sufren dolor, la respuesta es que durante el parto se produce un estado de trance o hipnosis -al cual todas podemos llegar-, el cerebro segregará una cantidad desbordada de endorfinas, las cuales aumentarán el umbral de dolor, la oxitocina generará una conexión inmediata entre tu bebé y tú, también es la que funciona como píldora amnésica, pues borrará de tu memoria el dolor que puedes sentir durante el parto, es por eso que no importa qué tan dolorosa sea la experiencia -en caso de no conectar este trance-, y que tan estigmatizado esté el parto, siguen y siguen llegando bebés al mundo.

Lo único que hay que hacer es abrazar este proceso, abre tu corazón y mente a Pachamama, Astarté, Freyja, Gea, Isis, Venus, Coatlicue, Ixchel, y sobre todo conecta con tu Diosa interna. Eres dadora de vida y estás lista para eso y para mucho más.

Artículo Anterior
ESCRIBE UN COMENTARIO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Alojado en Next.LA