Educación, Familia, Salud

Detectar retraso en el habla y el lenguaje del niño

  • ¿Cuándo se puede decir que un niño presenta retraso en el desarrollo de su lenguaje?

retraso en el habla

Conocer qué es “normal” y qué no lo es en el desarrollo del habla y del lenguaje puede ayudarnos a saber si debemos preocuparnos acerca del desarrollo “adecuado” del niño. 

El habla y el lenguaje suelen confundirse, pero hay una diferencia importante entre ambos:

  • El habla es la expresión verbal del lenguaje e incluye la articulación, que es el modo en que se forman los sonidos y las palabras.
  • El lenguaje es un concepto mucho más amplio y engloba el sistema completo de expresar y recibir información provista de significado. Se refiere a entender y ser entendido a través de la comunicación, sea verbal, no verbal o escrita.

El habla como otras capacidades cognitivas y motoras que el niño desarrolla presenta diferentes evoluciones, en caso de duda es importante consultar a un especialista, pero compartimos una lista de referencia que pueden servir de guía. 

Antes de los 12 meses

Importa observar a los niños de esta edad a fin de detectar indicadores de que utilizan la voz para relacionarse con su entorno. El gorgojeo y el balbuceo son las fases iniciales del desarrollo del habla. Cuando los bebés se hacen mayores (a menudo en torno a los 9 meses), empiezan a unir sonidos, a incorporar las distintas entonaciones del habla y a decir o repetir palabras como “mamá” y “papá” (aunque sin entender qué significan).

Antes de los 12 meses, los bebés deberían ser receptivos a los sonidos y empezar a reconocer nombres de objetos de uso común (por ejemplo, agua, comida, silla…, etc.). Los bebés que observan atentamente su entorno pero no reaccionan al sonido es posible que presenten pérdidas auditivas (azoten de puerta, sonido de un teléfono, un grito, una campana…).

Entre los 12 y los 15 meses

Los niños de esta edad deberían tener un amplio abanico de sonidos en su balbuceo (como p, b, m, d, o n), empezar a imitar y a aproximarse a los sonidos y palabras que modelan los miembros de su familia y típicamente decir una o más palabras (excluyendo “mamá” y “papá”) de forma espontánea. Los nombres suelen ser las primeras palabras que utilizan los bebés, como “bebé” y “pelota”. Su hijo también debería entender y seguir instrucciones de un solo paso (“Por favor, pásame el juguete” y similares).

De los 18 a los 24 meses

Es muy variable, pero muchos niños dicen promedio unas 20 palabras cuando tienen aproximadamente 18 meses y unas 50 o más cuando cumplen 2 años. En torno a esta edad, los niños empiezan a combinar dos palabras en frases muy simples, como “dame agua” o “dame leche”. Un niño de 2 años debe poder identificar objetos de uso común (tanto cuando el objeto está presente como cuando se trata de imágenes del objeto), señalar sus ojos, sus orejas y su nariz cuando alguien se las menciona y seguir instrucciones de dos procesos (como “Por favor, recoge el juguete y dámelo”).

De 2 a 3 años

Una rápida evolución suele pasar a esta edad. El vocabulario del niño debería crecer considerablemente (demasiadas palabras para poderlas contar) y el niño debería combinar de forma sistemática tres o más palabras en frases más largas.

Su comprensión también debería mejorar; con 3 años, un niño debería empezar a entender qué significa “ponlo en la mesa” o “ponlo debajo de la cama”, “guarda tus juguetes”. Su hijo también debería empezar a identificar colores y a entender conceptos descriptivos (por ejemplo, grande versus a pequeño).

Causas del retraso del habla o del lenguaje

Muchos aspectos que pueden provocar retrasos en el desarrollo del habla y del lenguaje.

Los retrasos del habla en un niño que en otros ámbitos se desarrolla con normalidad pueden obedecer a problemas relacionados con el aparato fonador, como alteraciones en la lengua o en el paladar. Un frenillo corto (el pliegue que hay debajo de la lengua) puede limitar los movimientos linguales para la producción del habla. Esto genera una comunicación ineficaz en las áreas cerebrales responsables de la producción del habla.

El niño puede tener dificultades al utilizar y coordinar los labios, la lengua y la mandíbula para producir los sonidos del habla. El habla puede ser el único ámbito afectado o bien los problemas en el habla pueden ir acompañados de otros problemas orales motores, como las dificultades para alimentarse. 

Los problemas auditivos también pueden estar relacionados con los retrasos del habla. Por este motivo, cuando a un padre le preocupa el habla de su hijo, debería llevarlo a un audiólogo para que le evalúe la audición. Un niño con problemas auditivos puede tener problemas para articular, así como para entender, imitar y utilizar el lenguaje.

Las infecciones de oído (u otitis), sobre todo las de carácter crónico, pueden repercutir sobre la capacidad auditiva de un niño. Siempre que exista una audición normal en por lo menos un oído, tanto el habla como el lenguaje se pueden desarrollar con normalidad.

Qué hacen los especialistas en trastornos del lenguaje

El especialista en los trastornos del lenguaje también avaluará:

  • lo que entiende  (lo que se conoce como lenguaje receptivo)
  • lo que puede decir (lo que se conoce como lenguaje expresivo)
  • si su hijo intenta comunicarse de otras maneras, como señalando, sacudiendo la cabeza, haciendo gestos, etc.
  • el desarrollo de los sonidos y la claridad del habla
  • el estado oral motor (cómo trabajan conjuntamente la boca, la lengua, el paladar, etc. durante el habla, así como durante las conductas de comer y de tragar)

Qué pueden hacer los padres

El desarrollo del habla es el resultado de la interacción entre la herencia y el ambiente (entre lo innato y lo adquirido). La dotación genética determina, en parte, la inteligencia y el desarrollo del habla y del lenguaje. De todos modos, gran parte de este desarrollo depende del ambiente. ¿Se estimula adecuadamente al niño en casa y en la guardería? ¿El niño tiene oportunidades para participar en el intercambio y para comunicarse libremente? ¿Qué tipo de retroalimentación recibe el niño?

Cuando se detectan problemas en el habla, el lenguaje, de tipo auditivo o del desarrollo, la intervención precoz puede proporcionar la ayuda que necesita el niño. Y, cuando se entiende mejor las causas de que un niño no hable, se pueden aprender formas de favorecer el desarrollo del habla.

Para hacer en casa:

  • Dedicar tiempo a comunicarse con el niño: incluso desde que es un bebé, hablarle, cantarle, y fomentar la imitación de sonidos y de gestos.
  • Leer: empezando cuando tan solo tenga 6 meses, libros apropiados para su edad, de tapa blanda o dura y con ilustraciones de apoyo para señalar o tocar, los que tienen texturas son ideales para sentir. 
  • Aprovecha situaciones de la vida cotidiana:  explicarles a los bebés y a los niños la vida cotidiana los conecta con su entorno, los ayuda a entender la vida diaria: si van de compras explicarle qué llevan y para qué, su aseo o rutinas diarias, que sucede paso a paso, señalar objetos y enseñarle para que qué sirven. los niños aprecian el lenguaje sencillo pero no el infantil, hablar como bebés no les enseña a los niños a hablar bien, necesitan para ello escuchar la correcta pronunciación. 
 
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