Salud

Dejar el pañal puesto es la mejor estrategia para dejar de usar pañal

  • Una vez que identifiques alguna o muchas de esas conductas entonces como papás tenemos el deber de acompañar y guiar a nuestros pequeños en el proceso.

Este juego de palabras puede ser confuso pero en realidad está hablando de la mejor estrategia para el acompañamiento en el control de esfínteres. Un periodo del desarrollo humano que muchos papás y pequeños sufren, que se vuelve desgastante y que está rodeado de consejos que lejos de ayudar solamente causan estrés y desinformación.

Lo primero es guardar la calma y recordar que muchas de las prácticas milenarias que aplicaron contigo o que tal vez hasta tú hayas aplicado con tus otros hijos pueden no ser las más efectivas. Lo primero que hay que aceptar es que es un proceso de tu pequeño/a y que él o ella son los únicos responsables y protagonistas del mismo. No te preocupes si otros pequeños ya dejaron el pañal, lo peor que podemos hacer es comparar o estar al pendiente de lo que hacen o no hacen otros niños, si bien hay una edad adecuada lo cierto es que es un periodo que abarca bastantes meses, incluso años –edad recomendada de 2 a 4 años-, no hay que apresurarlo. Hay que avanzar a paso seguro y el ritmo lo marcará tu pequeño/a.

Los factores involucrados en este proceso son su estado madurativo, hablamos de su madurez neurológica y afectiva, por lo que es importante que observes los siguientes indicadores:

  • Se inquieta o incomoda más que de costumbre cuando le cambias el pañal
  • Avisa inmediatamente cuando ha hecho pipí o popó
  • Te avisa cuando está haciendo pipí o popó
  • Se incomoda al estar sucio tratando de quitarse el pañal
  • Su pañal amanece seco
  • Conserva el equilibrio al caminar y ya comienza a correr
  • Te acompaña cuando vas al baño y se muestra curioso, puede ser que hasta se siente en su entrenador mientras te ve
  • Ya comienza a avisarte antes de hace pipí o popó
  • Entiende y sigue instrucciones simples (por ejemplo; pásame tu pañal, detén las toallitas, etc.)

Una vez que identifiques alguna o muchas de esas conductas entonces como papás tenemos el deber de acompañar y guiar a nuestros pequeños en el proceso. Pero, ¿cómo?

  1. Realiza los cambios de pañal en el baño, así se comenzará a familiarizar con el cuarto de baño como el lugar en donde tiene que hacer pipí o popó
  2. Coloca a tu bebé de pie mientras lo cambias
  3. Sé paciente, permite que se baje y suba el pantalón a su velocidad no lo apures o intervengas
  4. Reacción inmediata, cuando te dice que pipí o popó llévalo a su bañito y aunque ya haya hecho invítalo/invítala a sentarse por si aún tiene ganas
  5. Observa las horas o momentos en que normalmente hace del baño, y pregúntale de acuerdo a tu observación si tiene ganas o invítalo a sentarse en su bañito
  6. Prepara su espacio, un asiento o bañito especial, deja las toallitas húmedas a su alcance, lean o vean videos especiales para el control de esfínteres
  7. La elección de ropa es muy importante, deben ser pantaloncitos con un resorte que les facilite bajar y subir, en una tela que no ponga resistencia, en caso de las niñas si usan falda o vestido que sean fáciles de levantar y no muy largas o amplias para evitar que las mojen. Evita a toda costa cierres, botones difíciles de abrir y mallas o mallones en caso de las pequeñas.
  8. Si notas que rechaza el proceso o que se estresa cuando lo intentan, apóyalo dile que ambos sabrán cuando sea el momento, y deja pasar los días hasta que él o ella estén dispuestos a volver a intentarlo.

Los NO, no absolutos. Como padres amorosos hay que evitar las siguientes reacciones o acciones:

  • NO nos burlamos ni nos reímos si no llega a tiempo, o no tiene puntería
  • Por ningún motivo lo dejaremos sentado por periodos de tiempo mayores a 3-5 minutos y mucho menos lo dejamos sentado en contra de su voluntad
  • Jamás le llamaremos cochino, ni cochinito ni siquiera en broma o tono cariñoso
  • NO compararemos su proceso con el de otros niños en pláticas, mucho menos pidiendo consejos porque no lo han logrado cuando él o ella estén escuchando. Evita decirle ‘mira Marcelita ya va al baño solita porque es niña grande, que bonito’ Aun cuando creamos que estamos motivando o alentando a nuestro hijo/a es completamente contraproducente
  • Es bueno alegrarnos de sus logros pero no tenemos que premiarlo o darle un dulce, sólo basta el reconocimiento y certificación –con palabras o con un abrazo-
  • No te enfades, sé paciente, tu frustración lo único que logrará será hacerlo sentir inseguro y puede incluso entorpecer o atrasar su proceso
  • NO hay que forzarlo, si en el kínder te condicionan que tiene que aprender antes de entrar a la escuela busca otro kínder o guardería
  • Si hubo recientemente el nacimiento de un nuevo miembro de la familia o una situación que cambio su dinámica –mudanza, pérdida de algún familiar, pérdida de alguna mascota, divorcio, etc- NO lo intenten sino hasta que se haya establecido la nueva rutina o regresado a la habitual

El proceso para dejar el pañal puede durar alrededor 15 días – aunque también puede durar semanas y no pasa nada- y el momento adecuado para comenzarlo es muy único de cada pequeño o pequeña. Leyendo las señalas y observando a nuestros hijos pero sobre todo dejándolos ser los dueños y protagonistas de su proceso, de su historia es cómo lograremos avanzar este paso. No tiene que ser temido ni por ellos ni por ti. Disfrútalo y acompáñalo celebrando y facilitando lo que necesita con cariño y paciencia.

Artículo AnteriorPróximo Artículo

Alojado en Next.LA