Salud

Curar un corazón roto

  • Elige ser agradecido porque una actitud de gratitud es la que puede detener el círculo vicioso del miedo (de los problemas, de los sueños no cumplidos y la desilusión) y encender el círculo virtuoso del amor.

Curar un corazón roto… Amar es parte de vivir. Y el sufrir por un corazón roto es prueba de haber amado. Pero no sufras más de lo necesario. Si hoy sientes dolor en tu corazón, si te sientes desilusionado, triste y necesitas una dosis de esperanza, este blog es para ti. Con todo amor.

Tal vez alguien ya te ha dado la receta de la abuelita para curar un corazón roto: deja el tiempo pasar y mientras tanto haz un esfuerzo por distraerte, por pensar en otras cosas y hacer otras cosas. Pero aunque el tiempo ayuda mucho, no es lo único…

Estas son 6 cosas que puedes hacer desde hoy para sentirte mejor:

1. Limpia tu corazón de tristezas.

Cuando tenemos el corazón roto nos podemos sentir como en una montaña rusa de emociones. De pronto queremos llorar de tristeza, de pronto queremos decir lo enojados que estamos, de pronto queremos volver al pasado y de pronto queremos no volver a saber nada de la situación. Nuestro corazón, al estar roto, está abierto a sentir todo un flujo de emociones.

Pero tener el corazón roto y por lo tanto abierto tiene sus ventajas. Porque nos da la oportunidad de limpiarlo y sacar no sólo las emociones negativas de lo que acaba de suceder, sino también las emociones negativas pasadas que tenemos ahí atoradas. Un corazón roto es un corazón listo para una limpieza profunda.

Por lo tanto, aprovecha este momento para llorar. Date unos días para sentir tu tristeza. Llora en la regadera o llora en tu cama, llora en el coche o en el hombro de un buen amigo. Permítete sacar la tristeza de tu corazón sabiendo que cada lágrima en tu presente será una sonrisa en tu futuro. Y cuando llores, hazlo con la intención de limpiar tu corazón y abrir un espacio en él para recibir nuevas bendiciones y alegrías.

2. Libérate de la energía negativa del enojo.

Si sientes enojo, también reconócelo y déjalo salir. Escribe “cartas de enojo” a quien te inspire a escribirlas. Cuando estamos enojados queremos decir las cosas más horribles y dañar a quien sentimos que nos dañó. Pero al hacerlo no limpiamos nuestro corazón sino que lo llenamos de más enojo y vibra negativa.

Es por esto que es mejor encontrar una forma sana de liberar esta emoción. Algunas ideas son: haz ejercicio, pega fuerte y grita en una almohada o imagina (sólo imagina) una venganza. También puedes escribir una carta de enojo a quien haya detonado en ti el corazón roto: toma pluma y papel y escribe una carta de 3 páginas diciéndole a esta persona todo lo que quisieras decirle; permítete hacerlo de la forma más negativa y obscura posible, la intención es sacar toda esta energía tóxica de tu corazón sin hacer daño a nadie. Al terminar de escribir esta carta, haz un ritual para quemarla y dejar ir el sentimiento. Repite el ejercicio tantas veces como lo desees.

3. Reconoce el regalo en la situación.

Cada situación difícil que vivimos tiene un regalo para nosotros; una oportunidad para crecer y vivir una mejor vida. Cuando tenemos el corazón roto y nos sentimos llenos de emociones puede ser difícil ver cuál es este regalo, pero podemos empezar por creer en que algo bueno, muy bueno, saldrá de todo esto. Porque así será si así lo elegimos.

Lo bueno es que no estamos solos en este mundo, el Universo está siempre con nosotros guiándonos y ayudándonos a reconocer estos regalos. Pide su ayuda para descubrirlos y poder reconocer cuál es la oportunidad que esta situación te ofrece; para crecer como persona, evolucionar en espíritu, ser mejor de lo que eras, quererte más y apreciarte más; sanar tu corazón de todas las pequeñas y grandes ocasiones en las que tú mismo lo has roto, tenerte compasión y darte el amor que necesitas y mereces.

4. Reconecta con tu fortaleza interior.

Cuando tenemos el corazón roto, nos sentimos vulnerables y tan frágiles como una figura de porcelana. Tendemos a recurrir al enojo para sentirnos poderosos y fuertes, pero no funciona porque cuando no expresamos nuestro enojo de forma sana sólo nos debilita más y empeora cualquier situación.

Reconectar con nuestra verdadera fuerza interior es indispensable para sanar. A veces podemos hacerlo rápidamente pero muchas veces no. Lo importante es tener la intención de hacerlo, de encontrar nuestro propio camino, hacernos responsables por el estado de nuestra vida y saber que podemos salir adelante, ser aún mejores y volar más alto. Otra vez, lo bueno es que no estás solo y por cada paso que des hacia adelante el Universo dará otro por ti.

Lo primero es recordar que eres tú quien tiene el poder de cambiar tu vida. No sientas lástima por ti mismo sino compasión. Haz un esfuerzo consiente por dejar ir cualquier queja y pensamiento que te mantenga vibrando en la frecuencia de la victimización. Porque al verte a ti mismo como una víctima cedes tu poder al otro.

Eres tú quien puede cambiar tu vida, aún si el otro no cambia. Vuelve a sentirte empoderado al hacerte responsable del estado de tu vida. Eres tú quien puede sanar tu corazón roto.

5. Da gracias por lo bueno que sí tienes.

Por más mal que pueda parecer nuestra vida, siempre hay algo que podemos agradecer. Cuando sentimos la tristeza de un corazón roto es fácil enfocarnos en las cosas que no son lo que quisiéramos que hubieran sido y al hacerlo, seguimos atrayendo a nosotros ideas y experiencias que confirman esta creencia.

Para sentirnos mejor es necesario pensar en algo mejor.

Cuando nos enfocamos en nuestros problemas, nuestros problemas crecen. Y así también cuando nos enfocamos en nuestras bendiciones, nuestras bendiciones crecen. La elección es tuya. El mundo es tan infeliz o tan feliz como pienses que lo es.

Elige ser agradecido porque una actitud de gratitud es la que puede detener el círculo vicioso del miedo (de los problemas, de los sueños no cumplidos y la desilusión) y encender el círculo virtuoso del amor. Da gracias por lo que tienes. Es esta gratitud la que te acercará a la aceptación, el crecimiento, el perdón y la compasión.

6. Conecta con lo Divino.

La intención de nuestra vida es crecer. Pero no hacer este crecimiento solos sino con toda la ayuda divina que tenemos. Recuerda que tienes ángeles y guías que quieren ayudarte, que el Universo está siempre contigo.

Si te sientes triste o enojado, pide ayuda al Universo. Si no sabes qué hacer para salir adelante, sentirte mejor, sanar tu corazón, ser feliz… Pide ayuda, pide ayuda, pide ayuda al Universo.

La intención no es que vivas tus dificultades solo; que las sufras solo y las soluciones solo. La intención es que las vivas, las sufras y las soluciones de la mano de nuestro creador. En amor, sabiendo que hay un propósito mayor y una luz que ya brilla en tu futuro.

Si sólo te llevas un tip de esta nota, que sea el recordar pedir ayuda al Universo, pedir ayuda todos los días y en todos tus momentos difíciles. Pedir ayuda al Universo es una de las cosas más sencillas y poderosas que podemos hacer para curar un corazón roto. Sin embargo es una de las cosas que en ocasiones menos hacemos. 

Espero que esta nota te sea útil. Si sabes de alguien a quien pueda ayudarle, compártela. “La buena vibra es contagiosa”.

www.alehinojosa.com

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