Crianza, Familia

Criar hijos independientes y felices

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Los padres tenemos metas al momento de educar a nuestros hijos, todas pueden ser muy diversas, pero seguro algo en común es querer que se desarrollen independientes y felices.

Cuando tenemos un hijo, a veces sentimos pánico al imaginarnos la mejor manera de cómo educarlo. Incluso llegamos a repetir (inconscientemente, en ocasiones) el modo en que nuestros mismos padres nos educaron. Sin embargo, algo que tenemos claro es que deseamos evitar que nuestros hijos sufran o que no cumplan con sus objetivos de vida.

Entonces nos surge la pregunta milenaria: ¿Cómo educarlos?

Dependiendo de los paradigmas de cada uno, en ocasiones nos enfocamos en las cuestiones físicas o incluso en la educación escolar. Por consiguiente, nos olvidamos de otro tipo de educación primordial en la vida de nuestros hijos: la inteligencia emocional. Razón por la cual es indispensable tomar en cuenta que cada edad tiene necesidades diferentes, por lo que la madurez del niño va de la mano a la etapa del desarrollo en que se encuentre.

Te compartimos algunos consejos para fomentar el crecimiento libre y reflexivo de nuestros hijos, y así puedan convertirse en agentes de cambio proactivos.

  1. Siempre y cuando el lugar sea seguro, permite que tu hijo explore en  los espacios abiertos y cerrados; de ese modo, fomentas que utilice esa libertad de manera deliberada.
  2. Conforme vaya reconociendo los objetos, promueve todo tipo de ejercicios perceptosensoriales; es decir, aquellos que le apoyen en las nociones visuales y del tacto de los objetos físicos. Estos ejercicios le auxiliarán a mejorar su coordinación, concentración y orden; incluso, podrán prepararlo indirectamente en el aprendizaje del lenguaje y de las matemáticas.  
  3. Permite que utilice las manos lo más posible. Al estar expuesto a diversos estímulos, podrá distinguir entre las experiencias positivas y negativas desde su propia carne.
  4. Acompaña a tu hijo en sus diferentes áreas de interés.
  5. Evita interrumpir sus horas de juego, ya que así irá construyendo periodos de concentración cada vez más largos.
  6. Dale la oportunidad de que reconozca los frutos de sus esfuerzos, sin la influencia de los premios y castigos. Verás que, al lograr una tarea, sentirá una satisfacción mayor.
  7. En caso de que no sepa cómo utilizar algo, demuéstrale la manera de hacerlo. Recuerda que su nivel de concentración y coordinación es diferente, así que es recomendable hacer los movimientos lentos y precisos.
  8. Al empezar una actividad nueva, verifica que tanto el objetivo como la manera de procesar quede claro. Si es necesario, no incluyas diferentes tareas en la misma actividad, enfócate en una; ya que si comete un error, podrá detectarlo solo.
  9. Intenta que el ambiente en donde se encuentre sea ordenado; ya que así podrá internalizar el orden. 
  10. Disfruta cada momento con tu hijo y demuéstraselo. 
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