Crianza, Familia

Conoce los beneficios de viajar con tus hijos

  • Al conocer a profundidad a las personas de otras culturas, aprendes tanto de sus costumbres como de las tuyas. De ese modo no sólo aprendes a ver a través de otros ojos, interactuar a través de otra piel, a abrir tus percepciones y paradigmas, sino también puedes apoyar, en el proceso del viaje, a varias nociones de injusticias y problemas sociales.

TwelveInTwelve

Al preguntarle a una persona que viaja constantemente por el mundo, siempre responde que es una experiencia inigualable. Explican que es un proceso de introspección y de aprendizaje, donde se pone a prueba cada táctica, método y objetivo de vida.

Mientras se va por el mundo, se pueden planear eventos y circunstancias como visitar museos, hospedarse en un lugar en específico, entre otros. Sin embargo hay experiencias inesperadas que pueden convertirnos en una persona que nunca nos imaginamos. Ver a personas en situación dolorosa y ajena a uno, presenciar o vivir en carne propia problemas globales, experimentar sentimientos de solidaridad, apoyo y amistad con individuos de otra cultura, entre otros.

Estos cambios, hacia una trascendencia, son simbólicos cuando uno los vive; el reto se presenta cuando se decide educar a niños a experimentarlo también. De acuerdo con J.D. Lewis, creador de la Fundación The Twelve in Twelve que se dedica a introducir estudiantes a un trabajo humanitario a nivel internacional, es indispensable saber transmitir la pasión por la filantropía a través de un “volun-turismo”.

Para él y su familia, quienes han recorrido los siete continentes en un año, la educación humanitaria a través de los viajes ha valido la pena:

Primero que nada, es una alternativa educacional que enseña a los niños más allá del escritorio; sin embargo la enseñanza en el hogar es un trabajo que necesita valorarse y considerarse como prioridad. Pues además tienen la oportunidad de estar en contacto directo con la Historia Universal y la Geografía: “Dime y yo olvido. Enséñame y yo puedo recordar. Involúcrame y yo aprendo.” Benjamin Franklin

Segundo, es un tiempo excelente para que la familia pase tiempo de calidad, redefiniendo la expresión de “unión familiar” al vivir cuantiosas experiencias. Eso da cabida a poderse enfocar a realmente vivir, a realmente experimentar la cultura y realmente aprender las lecciones de la vida. Por lo que los viajes pueden enseñar acerca de la compasión, el respeto, la solidaridad, la amistad e incluso el amor. Al conocer a profundidad a las personas de otras culturas, aprendes tanto de sus costumbres como de las tuyas. De ese modo no sólo aprendes a ver a través de otros ojos, interactuar a través de otra piel, a abrir tus percepciones y paradigmas, sino también puedes apoyar, en el proceso del viaje, a varias nociones de injusticias y problemas sociales.

La vida es corta: el objetivo es encontrar una pasión para marcar una diferencia, para mostrar al mundo lo hermoso que es. Y, de alguna manera, destituir dudas y limitaciones que se pueden tener en uno mismo.

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