Karla Lara

Con 4 hijos y 2 manos…

  • El sentido común, la intuición, el ritmo, la verdad y las emociones positivas pueden ser el eje de cualquier tipo de crianza no importa el número de niños que tengas…

4 hijos y 2 manos

Tengo 4 hijos y no sé aún si llegará alguno más: los tengo en escalera de 7 años el mayor, 5 años la única niña, 2 años y el último de 7 meses y muy seguido me hacen la misma pregunta ¿Cómo le haces?…

No es ninguna novedad que ser mamá puede ser agotador, seas mamá de uno o de más, yo, personalmente creo que la maternidad incluso, puede ser aislante y solitaria y que la mayoría de las clases para bebés tienen éxito no por el resultado que sucede en los bebés si acaso es perceptible, sino porque proponen un espacio en el que las madres tenemos oportunidad de socializar y de convivir con otros adultos…

Y es que convertirte en madre te transforma de manera integral, no es sencillo y me parece que es un cambio constante que sucede a través del tiempo y que no tiene un punto final, es decir; para mi, convertirse en madre es el principio de un cambio permanente, la punta del iceberg…

Y nada, que claro que resulta retador, cansado y hay días que da miedo, porque de por sí ya somos absolutamente responsables de la vida de nuestros hijos, encima si van sumando en número… pues a veces da  miedo, pero creo firmemente en que todos: madres y padres tenemos una herramienta infalible para usar en la crianza de nuestro hijos y se llama intuición. aquí te comparto algunos consejos que me han resultado a mi:

1. NO SOY EXPERTA EN NIÑOS, SOY EXPERTA EN MIS HIJOS:    yo lo tengo muy claro, nadie, nadie mejor que yo para saber que necesitan, que tienen, que dijo o que no dijo ese niño. Los padres somos las personas indicadas para conocer a nuestros hijos y reconocer sus necesidades. Obvio hay redes de expertos para cada tema alrededor de la crianza y el cuidado de los niños, pero nadie como la mamá o el papá como primer recurso.

2. SIGO Y ESCUCHO MI INTUICIÓN: la mayoría de las respuestas vienen de adentro, no se trata de tomar decisiones porque siento o no que son correctas, se trata de creer que realmente lo son, porque el instinto es una brújula, es el termómetro para decirnos que va y que no, incluso cuando recibimos un consejo u opinión, me sirve para filtrar que sirve y que no.

3. PRIORIZO: no todo lo que tengo que hacer tiene la misma importancia y cuando analizo mas profundo, hay cosas que ni siquiera “tengo que hacer”, trato de elegir que actividad es la mas importante del día, de organizar mis rutas y agenda de la semana cada que es posible por adelantado, voy clasificando que puedo hacer yo y que puedo  delegar y que puedo omitir, si de mi lista diaria descarto  una o dos cosas ya es un gran avance.

4. LO NEGOCIABLE Y LO NO-NEGOCIABLE: cuando se trata de criar y cuidar niños hay cosas que son negociables y cosas que no son negociables. Me explico: personalmente y alrededor veo como las relaciones padres-hijos se desgastan mucho por estar queriendo imponer hábitos y rutinas que son necesarias para los niños, pero la verdad, no todo es indispensable. Los niños desde muy pequeños comprenden absolutamente todo lo que sucede a su alrededor, si bien los padres somos filtros y les ayuda muchísimo que les expliquemos que sucede, con ese mismo espíritu vale la pena elegir que es aceptable cambiar y que no en cuanto a rutinas y deberes, por ejemplo: usar el cinturón de seguridad y la silla del auto NO ES NEGOCIABLE, es la vida de por medio, pero quitarse o no los zapatos al llegar a casa, no es tan importante, yo voy eligiendo mis batallas, siempre en favor de la crianza positiva de mis hijos y de su seguridad.

5. ESCUCHO A MIS HIJOS: los niños siempre dicen las cosas y más si se saben escuchados activa y genuinamente. Trato de poner siempre atención a sus palabras, a los detalles de lo que me cuentan, les hago preguntas, participo de sus conversaciones, porque esa comunicación inicial desde su infancia es la base de la comunicación familiar. Esto es vital para la resolución de conflictos: tanto familiares como escolares, si mis hijos se sienten escuchados, saben que los valido y con ello me aseguro de tener su verdad y su versión de primera mano y puedo entonces darles todo el apoyo que requieran.

6. REPARTO RESPONSABILIDADES: cuando él o los niño(s) participan en las tareas o actividades del hogar no solo aprenden a hacer las cosas, sino que se sienten involucrados, cuidan lo que tienen y lo valoran y su ayuda en el día a día puede llegar a ser muy valiosa, lo cual también me descarga de tareas que se comparten en familia: cada uno guarda su pijama, elige la ropa de la semana, es responsable de tener sus útiles y tareas para el día siguiente, se hacen cargo de su higiene personal (los dos mayores), se ayudan entre sí para pedirme menos ayuda, tienen claro que no pueden abrir la puerta o contestar el teléfono, o cruzar una calle sin supervisión, etc.

7. INTEGRO A MIS HIJOS A MI VIDA: es verdad que no todas las actividades ni todos los lugares son para llevar o hacer cosas cosas con bebé o niños, pero en la medida de lo posible yo integro a mis hijos a mi cotidiano: me acompañan a algunas citas, van conmigo a ciertos eventos, hacemos las compras, me han visto dar clases, conferencias, los llevo de viaje de trabajo, etc., y durante esas actividades les pido se porten de manera razonable, les explico cada vez de que se trata y que pueden hacer o no hacer… y la verdad es que, no solo lo hacen muy bien, sino que comprenden que hago cuando salgo y agradecen ser parte de ello, lo cual me permite pasar tiempo con cada uno de ellos.

8.  PASO TIEMPO CON CADA UNO: el día tiene solo 24 horas y yo tengo 4 hijos y 2 manos y no, no hago ningún sacrificio y no, tampoco soy una súper mamá. Hay momentos del día, casi todos los día que podemos compartir en familia como comer o cenar o una tarde de juegos, pero otras veces… elijo cosas que puedo hacer y compartir con cada uno y así, aún cuando los demás no participen entre ellos la relación es buenísima, pues ninguno se siente relegado, en la casa no hay el tema de celos entre hermanos, pues cada uno tiene mucho de nuestro tiempo, de nuestro amor y de nuestra atención… así que ellos felices de compartir lo que les sobra y no defender lo que les falta…

9. LES ENSEÑO A SER FELICES CON LO QUE HAY: si podemos disfrutar en familia dentro o fuera de casa es lo mismo, les enseño que la vida hay que disfrutarla diario sin expectativas, es decir; que gocen lo que hay y yo mismo vivo esa actitud, si luego sale algo que cambia la rutina y gozamos un poco mas ¡Bievenido!, pero sea lo que sea el disfrute está en estar juntos, en ser felices con nuestras actividades diarias y así lo honramos y lo compartimos…, entonces no están esperando el premio o el incentivo para estar o hacerlo mejor, se esfuerzan en lo que decidan simplemente por sentirse felices de hacerlo.

10. SOMOS IGUALES A TODOS: si somos una familia que sale un poquito del estándar, pero somos iguales a todos. NO permito que en la casa entre la opinión de nadie de afuera porque si somos muchos, hacemos, no hacemos, etc., en la casa son nuestras reglas, nuestras rutinas y nuestras elecciones como en cada hogar y nos gusta mucho convivir con mas…, en la casa es fácil que haya otros niños invitados, porque aunque suene raro: mas niños se portan mejor, volvemos a los principios de una tribu: “niño ve, niño hace” y cuando hay mas niños alrededor el aprendizaje se enriquece y siempre es una fiesta.

Amo a las familias grandes. 

Karla Lara

@KarlaDoula

 

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