Embarazo, Nacimiento, Salud

Cómo respirar durante el trabajo de parto

  • Mantenerte oxigenada es lo mas importante, nadie puede enseñarnos a respirar, pero mantener un ritmo suave y constante que no me haga sentir agotada o ansiosa es una buena referencia para saber que los estoy haciendo bien…

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Los cursos psicoprofilácticos son una preparación física y psicológica para el embarazo y tienen como  propósito reducir la tensión y el dolor durante el trabajo de parto mediante técnicas que contribuyen a disminuir el estrés e informar sobre el proceso de gestación. Sin embargo; por distintas razones que van desde el desconocimiento, la falta de recursos, prejuicios o la falta de tiempo, se cuentan en cientos de miles las mujeres embarazadas que no pueden tomar un curso.

Si estás embarazada y no has podido tomar un curso psicoprofiláctico, lo cual recomendamos ampliamente y estás experimentando cierto grado de ansiedad por lo que puede significar el trabajo de parto, Mamá Natural te brinda algunas técnicas básicas que te ayudarán durante ese importante momento de tu vida. 

Es importante destacar que los nervios pueden descontrolar algo tan importante como la respiración que requieres como mamá pero también la de tu bebé, ya que son una misma unidad. Es esencial mantener un respiración tranquila y controlada. 

Para relajarte hay que hacer inhalaciones y exhalaciones de aire en intervalos. Inhala por la nariz y exhala por la boca de manera controlada. No tomes demasiado aire para evitar que te hiperventiles pero tampoco demasiado poco que resulte insuficiente.

¿Cómo saber si estás hiperventilando? es muy sencillo, si experimentas una sensación de mareo estás tomando mucho aire, si experimentas un leve ahogo, quiere decir que no estas tomando suficiente aire.

Para marcar los tiempos puedes contar mentalmente hasta tres o cuatro en el momento de tomar aire y, todo lo contrario, al soltar el aire, exhalarlo, haciendo la misma cuenta de números. Si contar no te funciona, piensa en una palabras de unas dos sílabas para que te ayuden a exhalar y para inhalar. Tu compañero o compañera de labor te puede ayudar a mantener el conteo de tu respiración y el contacto visual te ayudará mucho.

Con esto vas a crear intervalos regulares de aireación y oxigenación que te ayudarán a controlar la situación. Esto te ayudará a relajarte.

¿Cómo sabemos qué estamos haciendo lo correcto? La mejor forma es que notemos que nuestro pulso cardíaco se mantiene estable, que no aumenta, que no se “acelera”.  La “respiración de pánico“ es una reacción natural y muy común en situaciones de miedo o mucho estrés, pero esto te agotará. Recuerda que necesitas toda la energía posible para ti y el bebé para el momento del nacimiento.

El ideal es llegar a desarrollar un ritmo en tu respiración y lo mejor es que  te hayas olvidado de contar, que has interiorizado el ritmo. Estás en automático y controlas la situación, y no al revés. La inhalación y la exhalación deben de durar lo mismo o en cualquier caso la inhalación más que la exhalación, nunca al revés.

Si sientes que la boca se te seca, pide que te den sorbos de agua entre contracción y contracción. Una música suave de fondo siempre ayudará a relajarte.

Mantenerte oxigenada es lo mas importante, nadie puede enseñarnos a respirar, pero mantener un ritmo suave y constante que no me haga sentir agotada o ansiosa es una buena referencia para saber que los estoy haciendo bien… entender que el parto es un proceso en si mismo, que puede ser largo y que no lleva prisa te puede llevar tranquilamente por el trayecto, respirando en calma, sin prisas y pensando siempre que tu respiración consciente lleva oxígeno a tu bebé.

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