Salud, Salud Alternativa

¿Combatir el estrés? Visitar un museo

  • Especialistas en la salud explican que hay distintos métodos para tratar el estrés, ya que no existe un tratamiento efectivo para todos los que sufren de esta condición.

Combatir el estrés

El estrés es un círculo vicioso de emociones frustrantes, furiosas o ansiosas. Ante un estímulo, una persona puede reaccionar de acuerdo al nivel de susceptibilidad del estrés en el que está inmerso: puede convertirse en motivación para alcanzar objetivos o puede ser un punto de picada para perecer en la desesperación.

Científicos explican que el estrés es una sensación normal, el cual necesita estar en bajas dosis para que ayude a realizar numerosas actividades. Esto se debe gracias al eje hipotalámico-hipófisis-adrenal (eje HYPAC), donde hay interacciones finas entre el hipotálamo, la glándula pituitaria y la glándula adrenal (o suprarrenal).

El eje HYPAC constituye una parte esencial del sistema neuroendocrino, por lo que controla tanto las reacciones del estrés como el funcionamiento de la digestión, del sistema inmunológico, de las emociones, de la conducta sexual y del metabolismo. Como resultado, la presencia o ausencia del estrés afecta de manera directa, mediante los niveles del cortisol (hormona del estrés), cualquiera de las funciones regulatorias del eje HYPAC.

De hecho se ha relacionado el alto nivel de cortisol con el síndrome de fatiga crónica, un ciclo circadiano inestable, insomnio, burn-out, problemas con la alimentación, enfermedades como gripa o catarro, disminución (o exageración) de conductas sexuales, episodios de manía, entre otros. 

Muchas personas experimentan dolor abdominal, dolores de cabeza, tensión muscular, sudoración, temblores, mareo; incluso una necesidad frecuente de orinar, problemas para deglutir, sentir la boca seca, tener dificultad para concentrarse, sentirse cansado la mayoría del tiempo, “salirse de sus casillas”, entre otros síntomas.

Especialistas en la salud explican que hay distintos métodos para tratar el estrés, ya que no existe un tratamiento efectivo para todos los que sufren de esta condición. Si bien, recomiendan, es posible realizar ciertos cambios en el estilo de vida; como por ejemplo consumir una dieta saludable y balanceada, contar con una higiene para dormir y ejercitarse (o alguna actividad relajante).

Además es indispensable equilibrar las actividades de los deberes y tiempos de ocio. En el caso que se sea ávido de la cultura, es benéfico visitar museos como tratamiento para el estrés. De acuerdo con Starre Vartan, redactora del Mother Nature Network, frecuentar exposiciones artísticas es una actividad favorable al cerebro, útil para cultura general y una terapia cómoda para el estrés.

¿De qué manera puede ser útil para reducir los niveles de cortisol en la sangre? La autora explica que la clave es no buscar, obsesivamente, en ver todo lo que hay en el museo: “Escoge cinco o seis pinturas, esculturas u otras piezas, y enfoca tu tiempo en observarlos atentamente.” Se requiere un esfuerzo en realmente dedicarte a una pieza de arte, sin embargo sólo de ese modo puedes conocer o interpretar a profundidad: tener una conexión con el autor o la pieza en cuestión. De esa manera procesas información de manera sencilla, liberando ansiedad.

Para dedicarte a sólo unas piezas es cuestión de observar realmente: ¿qué te hace sentir? Respira profundamente, despeja tu mente mientras estás bien la pintura o la escultura. ¿Qué es lo que crees que quiere comunicarte? Piensa en una o dos preguntas principales por unos cuantos minutos, luego lee la información de la pieza y entonces vuelve a mirarlo fijamente.  Acércate, aléjate. Es increíble lo que puedes observar cuando concentras tu atención en esa pieza. Incluso puedes descubrir nuevas formas, nuevos contornos, nuevas tonalidades. Respira de nuevo, libera tu mente y sólo observa.

No te preocupes por el tiempo que tomes para realizar este ejercicio. Puedes hacerlo por un periodo breve hasta que tu cerebro esté sobrecargado; y entonces sabrás que es tiempo de descansar, de tomar un café o un snack. Regresa sólo cuando sientas que es el momento indicado.

Sin embargo es importante que tengas que consideración que es una actividad sin presiones ni entregas escolares; en consecuencia no esperes recordar absolutamente todo. No te angusties si no mantienes en tu mente todas las piezas que observaste, lo que importa es la sensación de meditación y conciencia al haber visto las piezas. Es el poderlo disfrutar.

Recuerda que el estrés, en dosis bajas, puede ser benéfico; de lo contrario, se convertirá en un calvario. La clave es mantener el equilibrio, tomando en consideración lo que es verdaderamente importante, relevante e indispensable: ¿realmente debes preocuparte de sobremanera por aquella situación?, ¿la solución está en tus manos?, ¿qué puedes hacer al respecto? Después de todo sólo queda respirar profundamente, organizarse adecuadamente y poner manos a la obra. 

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