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Caminar una hora diaria puede reducir riesgo de cáncer de mama

  • Que el ejercicio altere el rango de metabolitos y también reduzca la grasa corporal, podría cambiar el funcionamiento interno del cuerpo femenino y dificultar el crecimiento de células cancerígenas.

Caminar una hora diaria puede reducir riesgo de cáncer de mama

Caminar una hora diaria puede reducir riesgo de cáncer de mama. La actividad física, incluso caminar, puede ser sustancial en reducir el riesgo de una mujeres a desarrollar cáncer de mama, parece que esto se debe a que hacer ejercicio cambia la manera en la que el estrógeno lidia con su cuerpo.

La evidencia de que el ejercicio puede reducir el riesgo de cáncer, incluyendo el de mama, ha sido colectada desde ya hace un tiempo. Pero los mecanismos fisiológicos involucrados todavía no han sido localizados, ni se sabe qué cantidades de ejercicio traen este tipo de protección.

En un estudio reciente publicado la en Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, los investigadores de epidemiología en el American Cancer Society comenzaron a revisaron una base de datos realizada por la misma institución que incluía información detallada de más de 73 600 mujeres menopáusicas de entre 50 y 73 años que se incorporaron al estudio a principios de la década de los 90.  Por casi 2 décadas completaron cuestionarios cada dos años.

Las encuestas preguntaban, entre otras cosas, descripciones detalladas de cómo las mujeres pasaban su tiempo libre y particularmente de si se ejercitaban o no y cómo lo hacían. Cerca de un 9% dijo nunca ejercitarse. Unas cuantas dijeron que se ejercitaban vigorosamente y seguido, sobre todo corriendo, nadando o jugando tenis.

La mayoría reportó que caminaba seguido, usualmente a una velocidad de 3 millas por horas. Cerca de la mitad del grupo reportó que dicho paseo era su única forma de ejercicio.

Durante el estudio 4, 760 de las mujeres encuestadas desarrollaron cáncer de mama.

Cuando los investigadores revisaron los regímenes de ejercicio y los historiales médicos, encontraron que aquellas mujeres que caminaron por lo menos 7 horas a la semana, dualmente distribuidas en una hora al día, presentaron 14% menos riesgo de desarrollar cáncer de mama que aquellas que caminaban menos de 3 horas a la semana.   

Las mujeres más activas, que dijeron hacer ejercicio más de 10 horas a la semana, mostraron reducir 25% más del riesgo que quienes se ejercitaron menos.

“Creemos que los resultados del estudio son muy alentadores” dijo Alpa V. Patel, un epidemiólogo de la American Cancer Society y autor del estudio. “Caminar es un ejercicio fácil y barato. Casi todos pueden hacerlo. Y en este grupo de mujeres menopáusicas se mostró una reducción del riesgo de cáncer muy significativa.”

Otro estudio intrigante que observó a mujeres más jóvenes, publicado en el mismo sitio que el primero, ayuda a entender cómo el ejercicio puede reducir el riesgo de cáncer. Para este experimento, los científicos del colegio de salud pública de la universidad de Minnesota dividieron a cientos de mujeres sedentarias, premenopáusicas en dos grupos. Uno de éstos permaneció sedentario y al otro se le pidió que hiciera ejercicio aeróbico que continuó 5 veces a la semana durante 16 semanas.

Al principio y al final de 4 meses los investigadores recolectaron orina y examinaron en ella los niveles de estrógeno y varios metabolitos, sustancias producidas cuando el estrógeno es deshecho por el cuerpo. Estudios pasados han encontrado que un rango particular de estos metabolitos en la orina de las mujeres indica un alto riesgo de cáncer de mama.

En este estudio, las voluntarios que permanecieron sedentarias no mostraron cambios en los rangos de sus metabolitos después de 4 meses.

Pero entre el grupo que comenzó a ejercitarse, los niveles de uno de los metabolitos cayeron y otros se elevaron, cambiando el rango en maneras que según se cree, indican menos probabilidades de contraer cáncer de mama. Las mujeres también perdieron grasa corporal y ganaron músculos.

Este descubrimiento, aunque se derivó de mujeres jóvenes, tiene implicaciones para mujeres de todas las edades. Como señaló el Dr. Patel, las mujeres postmenopáusicas producen estrógeno, aunque en mucho menores dosis y primariamente de células de grasa y no de ovarios.

Que el ejercicio altere el rango de metabolitos y también reduzca la grasa corporal, podría cambiar el funcionamiento interno del cuerpo femenino y dificultar el crecimiento de células cancerígenas.  

[The New York Times]

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