Karla Lara

Aquí entre nos: qué SÍ y qué NO decir a las nuevas madres

  • “No existe la madre perfecta, pero hay un millón de maneras de ser una buena madre.” Jill Churchill

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Mamá

Es de llamar la atención que cuando estamos embarazadas o bien, cuando estamos por tener o acabamos de tener un bebé, recibimos cualquier cantidad de consejos y opiniones de otras personas y muchas de esas veces ni siquiera los solicitamos. Otras ocasiones, somos nosotras mismas quienes expresamos esas opiniones o damos nuestro consejo a quienes esperan un bebé o acaban de tener uno; y es que parece que existe la irresistible tentación de compartir nuestras experiencias personales con quienes creemos están pasando o están a punto de pasar por lo mismo que nosotros.

Es importante reconocer que el embarazo y el post parto son momentos en nuestras vidas en los que somos especialmente sensibles y vulnerables pues no solo nuestro cuerpo se ha transformado, también nuestra mente y nuestras emociones y cuando ha nacido nuestro bebé, nuestro cuerpo se ha abierto, se ha expandido nuestro corazón y en esa apertura cabe todo el amor inmenso por un hijo, pero también hay espacio para los miedos y las preocupaciones. Así resulta que es mucho lo que escuchamos y mucho lo que decimos y como hablar no es un acto inocente, gran parte de ese “decir” causa impacto a quien lo escucha, a veces positivo, a veces no tanto, por eso es importante reconocer que las palabras tienen poder y que atrás de ellas además, siempre hay una intención, con lo cual, les comparto lo que en mi experiencia de Doula y de mamá he identificado que no debemos decir a otras mujeres embarazadas o que han tenido un bebé y lo que sí suma cuando hay una buena intención detrás de nuestras palabras…

Qué NO decir:

  • “No te ves tan mal, cuando nazca el bebé te vas a ver mejor” (nada de comentarios con respecto al peso o la talla o la apariencia y no aportan nada)
  • “Te ves cansada”
  • “Te ves grande”
  • “¿Porqué esperaste tanto para tener un bebé?”, “¿Porqué esperaste tan poco para tener un bebé?”
  • “Es egoísta querer tener solo un hijo”, “Estás loca por querer tener más hijos”
  • “Duerme ahora todo lo que puedas, ya no vas dormir”
  • “Se va a acabar tu vida social, sal ahora que puedes”
  • “Si duermes con tu bebé, se va a acabar tu vida sexual”
  • “¡Qué cruel!, tu bebé duerme solo…”
  • “Si das solo pecho eres extremista”, “Si no das pecho, no le das lo mejor a tu bebé”
  • ¿Vas a seguir trabajando?,” “¡Cómo!, ¿Ya no vas a trabajar?”, (el regreso a la escuela o al trabajo es asunto de la madre y no es cómodo dar explicaciones)
  • “No te informes tanto, te vas a confundir”, “¿No lees de embarazo o crianza?, eres ignorante”
  • “A mi amiga le pasó algo horrible…”
  • “Tu bebé llora mucho”, “¿Siempre se despierta tanto..?”, “Mi bebé hacía o no hacía…”, por favor nada de comparaciones, tampoco aportan.
  • “Eso no se hace así…”, “Sería mejor que no lo hicieras…”, cada madre aprende con cada nuevo bebé, estar con el bebé es la manera de conocerlo, de entenderlo, respetemos esos momentos. 

Qué SI decir:

  • “Tu bebé es hermoso, es perfecto, es una bendición”, etc., todo en positivo.
  • “Estás haciendo un gran trabajo”
  • “Te admiro mucho por ser quien eres”
  • “No te preocupes, con calma y paciencia…”
  • “Tómate tu tiempo…”
  • “Lo que tu decidas para cuidar a tu bebé, es lo mejor”
  • “¿En qué te ayudo?”
  • “¿Qué necesitas?”
  • “¿Puedo visitarlos?”
  • “¿Qué te llevo?”
  • “Tu bebé te necesita a ti, ser madre es un gran trabajo y un honor”
  • “Tus emociones son normales, disfruta todo, que todo se pasa”
  • “Respeto tus decisiones”
  • “Cuando me necesites puedo apoyarte, o escucharte, o ir, o irme…”

Ser empáticos y prudentes debería ser un común denominador al hablar con una mujer embarazada o que recién ha tenido un hijo, respetar sus tiempos, su espacio y sus necesidades personales, tanto físicas como emocionales es importantísimo para demostrar nuestro amor e interés genuinos en ella y en su bebé. Sostener a la madre significa darle lo que ella necesita y no lo que nosotros queremos o creemos que es mejor para ella, hay muchas maneras de apoyarla y de cuidarla y eso no implica ser invasivos en presencia ni en diálogos, recordemos que la mujer embarazada está en una etapa de transformación constante, que necesita estar conectada con sus propias emociones, pensamientos y  sentimientos, que requiere conocer a su bebé antes de que nazca y una vez que llega a sus brazos, necesita tiempo para estar con él o con ella, necesita espacio para aprender a ser mamá, silencio para escuchar su voz interior, confianza para seguir su instinto o su intuición, libertad para tomar decisiones que trascienden en su nueva vida, paciencia y calma para entender que su nuevo bebé es una persona con necesidades y emociones que no puede ajustar como magia a sus propias necesidades y emociones de adulto, intimidad para estrenar su maternidad, ayuda en todo lo que sea diferente a cuidar al bebé y respeto, mucho respeto por integrar una nueva vida a la suya, porque está experimentando el amor incondicional, el reacomodo de sus tiempos y sus espacios, y si queremos estar cerca, debemos ser amorosos, pacientes y respetuosos, entender que ahora es ella, la mujer que conocemos y amamos desde nuestros diferentes roles a su alrededor (pareja, madre, padre, suegra, herman@s, etc…), ella transformada en madre y actuando desde el corazón podemos ser invitados a observar esa bella transformación las veces que ella lo decida.     

Twitter de Karla Lara: @KarlaDoula

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