Salud

El caso de los niños pequeños que aun amamantan

  • La naturaleza sabe mejor. Las madres de las sociedades tradicionales amamantan a sus hijos en sus primeros años, y hay buenas razones para ello.

El caso de los niños pequeños que aun amamantan…

La naturaleza es la experta. Las madres de las sociedades tradicionales amamantan a sus hijos durante sus primeros años de vida, y hay buenas razones para ello. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y continuar la lactancia materna durante al menos 2 años acompañada de la alimentación complementaria.

En los Estados Unidos, la lactancia materna de un bebé después de su primer cumpleaños se llama amamantamiento extendido o lactancia prolongada, y no es culturalmente no es tan aceptado. Nuevos estudios están demostrando que las madres que dejan que su hijo decida cuándo dejar de amamantar o destetar de manera natural están ayudando a sus bebés a recibir una salud mental y física óptima.

La Dra. Katy Dettwyler, antropóloga y defensora de la lactancia materna, estudió 64 sociedades tradicionales y encontró que su edad media para el destete fue de 2,8 años. Su investigación muestra que muchas comunidades tribales se destetan entre los tres y los cuatro años de edad. Estas comunidades practican el destete dirigido por los niños, o dejan que el niño decida cuándo ya no necesitan el pecho.

El destete dirigido por los niños es cada vez más popular en los Estados Unidos, pero las mujeres que practican la lactancia materna “extendida” a menudo la ocultan a otros para evitar ridiculizarlos. Hay una creciente población de mujeres que están recurriendo a la naturaleza para recibir consejo sobre la crianza de los hijos. Estas mujeres confían en su instinto, escuchan a sus bebés y estudian los beneficios de cosas como la lactancia materna.

La fórmula no existe en la naturaleza, y la mayoría de los bebés les cuesta trabajo hasta por lo menos los primeros 12 meses de edad comer los alimentos que no son puré. La comida de la naturaleza es leche materna, y una leche materna satisface todas las necesidades nutricionales del bebé.

El rango de edad de 2-4 años para el destete natural es fascinante junto con nuevos estudios científicos que muestran que el cerebro y el intestino continúan desarrollándose bien hasta en el tercer año de vida y la lactancia durante este tiempo es crucial para el desarrollo del cerebro y del intestino. Los estudios demuestran que el desarrollo del intestino-cerebro en los primeros años de vida refleja la salud de una persona a lo largo de la edad adulta.

Llena de grasas saludables, vitaminas y minerales, la leche materna es el alimento perfecto para construir los componentes celulares del intestino y del cerebro y proporcionar combustible para su funcionamiento óptimo.

Hay mucho más en la leche materna que se ha pasado por alto hasta ahora. El ingrediente no más secreto y necesario para el desarrollo del intestino y del cerebro -la razón por la que el amamantamiento prolongado es tan importante es- MICROBIOS.

Los microbios siempre están compitiendo entre sí por comida y espacio. La comida que come una persona alimenta los microbios dentro de su cuerpo, y diferentes cepas de microbios se alimentan de diferentes cosas. Además de contener más de 700 tipos de microbios, la leche materna también contiene azúcares simples que alimentan tipos específicos de microbios benéficos que produce el intestino, esto es el microbioma humano.

En un experimento reciente, Vicky Greene, estudiante de biosciencias del South Devon College, realizó un experimento en el que se cultivaron muestras de leche materna de madres con bebés de 15 meses y 3 años con bacterias M. Luteus. En las 9 muestras, las bacterias no crecieron cerca de la leche materna porque la leche materna luchó contra la colonización de las bacterias. Este experimento demostró que no sólo la leche materna es un potente antibiótico, sino que las propiedades antimicrobianas de la leche materna continúan con los años de los niños cuando el microbioma intestinal todavía está en formación crítica.

¡La leche materna contiene microbios, probióticos, prebióticos y antibióticos a la vez! La leche materna tiene propiedades tan notablemente complejas que no puede ser imitada de ninguna manera. La leche materna es necesaria, no sólo preferida, por los bebés hasta bien entrada la infancia.

La leche materna tiene una concentración muy alta de glóbulos blancos, los soldados del sistema inmunológico en la batalla contra los patógenos. La composición de la leche materna cambia dependiendo de lo que el pezón de la madre perciba que el niño necesita después del contacto con la saliva del niño. Esta característica adaptable de la leche materna es evidente en bebés prematuros y los niños por igual.

La ciencia sólo ha podido ver recientemente la punta del iceberg sobre cómo el intestino y el cerebro se influyen mutuamente, pero se sabe que existe una relación causal entre la lactancia materna y la salud mental y el desarrollo cognitivo. Los científicos están teorizando que la siembra del microbioma intestinal puede ser el factor más importante en esta relación. Los científicos que estudian el autismo han comenzado a mirar los intestinos de los niños, y sus hallazgos están dando un peso adicional al caso de la lactancia “extendida”.

No hay necesidad de llamar a la lactancia materna más allá de la edad de 1 “extendida”. No es un exceso es lactancia.

Fuente y desarrollo: Thinkaboutnow / Emily Wade

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