Familia, Salud, Sin categoría

¿Controlar el uso del internet es la mejor protección para nuestros hijos?

madre-sermoneando-a-hija.jpg

Conforme nuestros hijos crecen, van descubriendo los qués, cómos, dóndes, cuándos y por qués del mundo; comienzan a explorar intereses propios y a profundizar sus investigaciones a través de programas de televisión, libros, revistas e, inevitablemente, internet. 

Sin embargo, este interés puede ser “un arma de doble filo”, donde cada niño está expuesto a situaciones como estafas, información falsa, acoso cibernético, pornografía, redes de trata de blancas, entre otras. 

De acuerdo a una investigación de AVG Technologies, el internet es la causa principal de que cuatro de cada cinco niños de Reino Unido, entre 9 y 11 años de edad, discutan hechos de la vida como el nacimiento de bebés, sexo, pubertad y pornografía.     

Sin embargo, el internet no es la única herramienta de comunicación que informa acerca de estos temas: revistas, periódicos, programas de televisión, películas, presentan imágenes cada vez más sexualizadas año con año. En consecuencia, los niños se encuentran “expuestos” a todo este tipo de información, sin darnos cuenta… 

De modo que, cuando los niños empiezan a indagar acerca de sus propios intereses, mejorando asimismo sus habilidades cibernéticas, inevitablemente encuentran “cosas que no son apropiadas para su edad”. Por lo que, mientras los padres se preocupan de que el problema se enfoca en la influencia de las imágenes sexuales, muchos niños sólo tienen miedo de ser reprendidos por sus padres. 

¿Por qué los niños tendrían más miedo de ser objeto de castigos o regaños? De acuerdo con un estudio de Railway Children, uno de cada cuatro niños siente miedo de compartir sus preocupaciones con sus padres. Es decir que, por un lado, los padres no discuten temas como el divorcio, la muerte, el sexo o discusiones familiares con el fin de “proteger a los niños”; y, por el otro, los niños temen ser castigados por sus padres al investigar acerca de estos temas (normales en la vida de un individuo). 

La reacción promedio de los padres es prohibir el internet a los niños; no obstante, esta situación empobrece sus habilidades cibernéticas y computacionales, así como los restringe de su curiosidad por investigar. 

Por consiguiente, los expertos en la salud aconsejan que la solución se basa en la intimidad con los hijos, con sus experiencias y posibles vivencias. En otras palabras, los niños son seres humanos que buscan comprender el mundo que los rodea; por lo que, al atender sus preocupaciones de una manera empática, asertiva y educativa, es una manera de reforzar su desarrollo cognitivo y emocional. 

Dr. Leslie Haddon, investigador en el Departamento de Media y Comunicaciones en el LSE, explica que “mientras hay varios apoyos tecnológicos para intentar controlar lo que los niños ven en internet, parece ser que sus efectos son limitados.” Por lo que, la mejor manera para abordar esta situación es hablando con ellos, acerca de lo que realmente les preocupa, tratando de escucharlos y comprenderlos. 

Artículo AnteriorPróximo Artículo
ESCRIBE UN COMENTARIO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Alojado en Next.LA