Crianza, Familia

7 consejos para enseñar las reglas a los niños

  • Para los niños más pequeños todo es juego, todo es aprendizaje, todo es prueba y error. Hay veces que, sin saberlo, cometen errores ¿Cómo reprenderlos?, ¿Cómo hacerles entender las consecuencias?

consejos para enseñar las reglas a los niños

Ya hemos hablado de consecuencia y no castigos: aquí 7 consejos para enseñar reglas a los niños…

Para los niños más pequeños todo es juego, todo es aprendizaje, todo es prueba y error. Hay veces que, sin saberlo, cometen errores ¿Cómo reprenderlos?, ¿Cómo hacerles entender las consecuencias?

Según estudios, hay conexión entre los regaños con golpes y los desórdenes de personalidad, humor, ansiedad y de abuso-dependencia.

Aunque la mejor solución es la prevención ―los padres deben establecer límites y conocer cuáles son los comportamientos predecibles de sus hijos― hay que saber qué hacer después de que se haya cometido la falta, sin recurrir a la fuerza. Checa estos tips de HuffingtonPost armados por pediatras expertos.

Dense un tiempo-fuera. El niño debe quedarse aislado, en promedio un minuto por cada año de vida. Se le debe dar tiempo para asimilar que lo que hizo no es correcto. Mientras, el padre debe tomarse una pausa para no explotar, y lejos del niño, para que no corra el riesgo de lastimarlo. Cuando la cabeza se haya enfriado, ya puede regresar a su lado. Tiempo fuera no significa castigarlo aislado en un espacio, significa “darle tiempo” para que identifique su conducta, su comportamiento…

Lenguaje corporal. Los niños pequeños responden más a estímulos sonoros y visuales. Si les das un sermón, no van a entender la mayoría de lo que intentas explicarles. Sin embargo, puedes utilizar tu lenguaje no verbal: si los sorprendes en medio de una falta, como morder a su hermano, aplaude ―esto hará que obtengas su atención―, luego, con el dedo índice y mirándolos a los ojos amonéstalo con palabras breves, directas, “no muerdas”. Luego, desvía la mirada uno segundos, regrésala a él y repite, “no muerdas”. Puede sonar como entrenamiento de perros, pero en cierto sentido debe ser así pues aún no tiene habilidades verbales.

Muestra, no digas. Recuerda que su habilidad para manejar sus impulsos aún es mínima. En lugar de un sermón o una explicación verbal, enfócate en enseñarle directamente qué es lo que quieres que él haga.

Di “no” y que sea en serio. Gritar, armar un escándalo y golpear cosas es increíblemente contraproductivo: confunde toda su atención de lo que quieres expresar. Es mejor que digas un seco “no” mientras lo miras a los ojos. Entre menos palabras, mejor: “no pelotas en la cocina”. Ya más tarde, puedes abordarlo con más calma.

Consecuencias directas. Si vas a castigarlo, (es mas el tema de aplicar consecuencias) para cambiar el concepto de castigo, que sea con algo que lo afecte directamente y no a todos los presentes, si molesta a su hermano con un juguete, el juguete se irá. Para niños más grandes sí pueden utilizarse consecuencias más amplias como la restricción de la tele o los videojuegos.

Enfócate en lo positivo. Así como los reprendes cuando los encuentras en medio de una travesura en una falta, también alábalos cuando se portan bien. Enfócate en sorprenderlos en medio de un comportamiento deseado y sé caluroso, con tus palabras y tu lenguaje no verbal.

Siempre hay otras oportunidades. Si no entendió a la primera o más tarde te das cuenta que no explicaste de la mejor manera todo lo que querías decir, recuerda que siempre habrá otras oportunidades. Presiónense menos.

Artículo AnteriorPróximo Artículo
ESCRIBE UN COMENTARIO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Alojado en Next.LA