Educación, Familia

5 mitos de los adolescentes que influyen en su conducta

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La adolescencia es un proceso de transición, donde la energía interna se encarga de fortalecer tanto el cuerpo como la esencia de la persona en crecimiento. Es en esta etapa en que el niño, pasando por el cambio corporal de la pubertad, comienza a identificarse como un ser propio que forma parte de un círculo (la familia).

Estos cambios traen inevitablemente cambios en la dinámica familiar, como por ejemplo la famosa necesidad de privacidad o la de compartir más tiempo con amigos, los cuales podrán convertirse en una hecatombe familiar en caso que no se cuente con la información adecuada acerca de la adolescencia.

Algunos mitos que desinforman y, por tanto, entorpecen la relación entre padres y adolescentes, son causantes de una serie de conductas que generan incomprensión y caos. ¿Cuáles crees que sean creencias que encasillan y estereotipan la conducta de los adolescentes, y las cuales provocan roces con este sector de la población?

Estos son sólo algunos de estos mitos:

– Un adolescente es el que adolece. En realidad, la adolescencia es una etapa del desarrollo en donde el niño comienza a descubrir sus herramientas y recursos para comenzar a vivir en el aquí y en el ahora del mundo. Es en esta etapa en que la persona está experimentando, por primera vez, una vida diferente a la infancia protegida.

– Los adolescentes son rebeldes sin causa, cuando en realidad son seres que apenas van conociendo lo que es la expresión de ideas propias y de conductas diferentes a las esperadas dentro del núcleo familiar. Es aquí donde el adolescente busca abrir un camino experimentado por él o ella, buscando el crecimiento y la formación de una identidad propia.

– Son groseros. En esta etapa del desarrollo, el adolescente busca entender al mundo, cuestionando normas y orden preestablecido. El conflicto se presenta cuando hay una pobre educación en la comunicación asertiva, ya que los adolescentes, apenas aprendiendo cómo funciona el mundo de los adultos, puede llegar a ser retador y, en ocasiones, torpe; lo cual provoca que aquello que expresa, se confunda con grosería e irreverencia. De hecho, los adolescentes son personas sumamente curiosas, inteligentes, ocurrentes, cariñosas, creativas y divertidas:

– “Hay que tener presente que los adolescentes son ellos, tomarse sus comentarios y actitudes como una situación personal y entrar en la misma dinámica es una falla del adulto que para este momento está obligado a ser el que mantenga la calma, mesura y prudencia en sus reacciones.”

– No valoran lo que se les da. Recordemos que los adolescentes están en una etapa de crecimiento y de aprendizaje. La virtud que un adulto requiere para tratar a un adolescente es la paciencia, así como cuando se le enseñó a caminar por primera vez. El ser “poco agradecido” no es característico de la adolescencia, sino de una crianza que comienza desde la infancia, y no es más que en la adolescencia donde se expresa en su esplendor.

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