Crianza, Familia

4 rituales para enseñar a tus hijos a ser felices

  • Bien dicen: “Niño ve, niño hace”… Como padres ponemos a trabajar todas nuestras herramientas y recursos para procurar el bienestar de nuestros pequeños, por eso compartimos estos 4 rituales para fomentar a tu hijos a ser felices.

Cuando le preguntas a un padre qué es lo que quiere para sus hijos, una de las respuestas más frecuentes en sus distintas variantes es; “quiero que sean felices”. Y es totalmente cierto, como padres ponemos a trabajar todas nuestras herramientas y recursos para procurar el bienestar de nuestros pequeños.

Pero muchas veces no importa que hagamos hay ocasiones en que pareciera que no estamos logrando el objetivo. Si bien la Felicidad no es permanente se puede practicar para que sea un sentimiento constante, algo que este presente la mayor parte de nuestras vidas.

Seguramente te habrás percatado que en internet, en tu grupo familiar de WhatsApp, a tu correo electrónico y hasta en los muros de tus contactos de Facebook, por todos lados hay consejos con fórmulas mágicas que te garantizan como ser más feliz.

No decimos que no funcionen del todo, pero lo que te compartiremos a continuación son 4 rituales recomendados por la Neurociencia – el estudio científico de la estructura y funciones del sistema nervioso y el cerebro- en donde practicaremos aumentar nuestra felicidad por medio de nuestro control cognitivo.

Ponlos en práctica en familia, para que tus hijos hagan de estos rituales sus hábitos de vida:

  1. Gratitud: Un dato curioso reportado por la Neurociencia es que los sentimientos como el rencor, la vergüenza y culpa, activan los mismos circuitos del cerebro. Cuando constantemente recordamos como alguien nos ofendió o sentimos que fallamos en algo, automáticamente comenzamos a sentir ansiedad, si esto es recurrente puede desarrollarse en depresión, aquí es donde entra la gratitud. Cuando agradecemos por lo que tenemos se incrementa la producción de dopamina y serotonina; puedes usar un cuaderno o bitácora de agradecimiento para dejarlo por escrito, o simplemente hablarle a esa amiga o familiar que siempre están ahí para ti, y así contra restamos la ansiedad. No importa que los hechos no estén vinculados, puedes estar preocupado o ansioso por algo y agradecer por otra cosa o situación en tu vida, y así generas un equilibrio.
  2. Creando intenciones y fijando metas. Así es, debemos ser más puntuales en lo que realmente queremos lograr, pueden comenzar con escribirlo como intenciones por ejemplo; tú como mamá pones “tengo intención de ir a caminar 3 veces por semana” y ayudas a tu pequeño a escribir su intención “tengo intención de hacer mi cama antes de ir a la escuela” después de la intención deberán registrar en que momento esa intención se volvió una meta, y en que porcentaje se logró. Y así avanzar juntos paso a paso. Aquí se involucra el cortex prefontral en donde al tener un plan o un hilo conductor se reducen las preocupaciones y el estrés vinculados a la incertidumbre y la falta de sentido.
  3. Abracemos y convivamos con nuestros seres amados. Los humanos son seres sociales, requieren estar en contacto con otros humanos para sentirse seguros, háblale a esa amiga con la que hace años no platicas, lleva a tus hijos a visitar a sus abuelos tanto como puedas, también planea excursiones con otras mamás y con primos que comparten edades similares. Esta comprobado que cuando nos sentimos solos se debilita nuestro cuerpo y por ende entre mayor es nuestro grupo de apoyo también nos sentiremos más fuertes y poderosos.
  4. Etiqueta los sentimientos negativos. Claro que entendemos que no todo es miel sobre hojuelas, y sabemos que muchas veces por más meditación y herramientas de inteligencia emocional con las que contemos hay cosas o en algunos casos personas que nos sacan de nuestro centro, y cuando eso pasa en normal que digamos “hoy no me fue bien” o “me siento pésima” al hacer esto generalizamos el malestar, en realidad no es que tú o tu hijo al que se le rompió su maqueta, se sientan mal en general, lo que pasa es que tú te sientes molesta porque se poncho una llanta cuando ibas a esa junta tan importante, y tu hijo se siente molesto porque se daño su maqueta en la que tanto trabajo, cuando esto suceda, visualicen porque se genero ese sentimiento negativo y déjenlo en ese nivel, en ese instante y recuerda que mañana será otro día.

Los rituales requieren de ponerlos en práctica constantemente, como verás son cosas muy sencillas que puedes hacer junto con tus hijos, tu esposo y cualquier otra persona que se deje contagiar de tu proyecto para ser felices. La felicidad es una elección y hay que elegirla siempre.

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