Crianza, Familia

10 razones por las que un bebé llora (y cómo puedes calmarlo)

  • El llanto de un bebé no siempre es sencillo de interpretar, pero te compartimos las razones mas comunes por las que llora un bebé y algunas soluciones útiles.

razones por las que un bebé llora

A veces resulta difícil cuidar a un bebé y entender qué necesita cuando llora… Debemos aprender a entender su idioma; a descifrar sus necesidades y palabras y a responder con las nuestras de modo que él o ella sea también capaz de descifrarlas. Sin embargo, ¿cómo es posible formar un diálogo –del estilo que estamos acostumbrados– cuando nuestro bebé sólo sabe… llorar y reír?

Los bebés usan ambas acciones, el reír o llorar, como única herramienta de comunicación pues, evidentemente, no saben hacer otra cosa más que ser, existir. De modo que si ellos tienen hambre, les duele algo, necesitan dormir o simplemente desea un abrazo, sólo pueden transmitir estas necesidades a través del llanto. Y la responsabilidad de un padre es aprender –sí, aprender– a descifrar el llanto de cada uno de ellos para brindarle lo que está necesitando o pidiendo.

La mejor manera de aprender, comentan algunos especialistas, es tanto investigar acerca del tema en cuestión como poner en práctica los conocimientos ya adquiridos y los que faltan por adquirir; y, por supuesto, realizar una serie de pruebas-errores para aprender a leer las señales de aviso del bebé. Por lo que, para facilitar este aprendizaje, hemos reunido 10 razones por las que un bebé llora (y cómo puedes calmarlo) o las razones más comunes por las que un bebé puede llorar:

Hambre. Una vez que se reconozcan las señales que el bebé emite cuando tiene hambre, lograrás darle de comer antes de que empiece a llorar. Algunas de estas señales pueden ser la inquietud, chasquidos con los labios, voltear la cabeza hacia tu mano al contacto con su mejilla o inclusive llevarse sus manos a la boca.

Un pañal sucio. Si bien algunos bebés toleran un pañal sucio durante mucho tiempo, otros comunican enseguida cuando necesitan un cambio. Basta con observar y solucionarlo de manera sencilla.

Sueño. Cuando un bebé quiere quedarse dormido y no puede, existe la posibilidad que se irrite y llore –en especial cuando está excesivamente cansado–. Es recomendable que, cuando empiece a bostezar, ayudarlo a dormir inmediatamente.

Necesita que lo tengas en brazos. Los bebés necesitan muchos cariños –desde ver la cara de los papás, escuchar sus voces, sentir los latidos de su corazón hasta detectar su aroma en particular–, por lo que, cuando no lo obtienen, pueden empezar a llorar. Durante los primeros meses –y años de vida–, los bebés y niños necesitan de ese cariño incondicional –y eso no significa que los estás malcriando–. Puedes ayudarte con un fular o un rebozo.

Malestares estomacales, como gases, cólicos o reflujo. Los bebés con este tipo de condiciones pueden llorar al menos tres horas al día, tres días a la semana –e inclusive tres semanas seguidas–. Si un bebé se pone irritable y llora mucho justo después de comer, quizá tenga dolor de estómago. Otras causas de malestar estomacal en bebé pueden ser gastroenteritis o gripe estomacal, alergia a la leche o intolerancia a la lactosa, estreñimiento, cambios en la dieta y obstrucción intestinal.

Necesita eructar. Los bebés, cuando tragan aire al lactar o de un biberón, pueden sentirse incómodos.

Frío o calor. Revisa su atuendo y procura vestirlo con fibras naturales: algodón, lino, lana… y vestirlos en capas de tal manera que puedas ir quitando piezas de ropa si se acalora.

Por que algo pequeño le molesta, como un cabello enroscado con fuerza en la mano. Algunos bebés son muy sensibles a las etiquetas de la ropa  o telas rasposas, etcétera.

Por dentición. El proceso en que cada diente empieza a empujar a través de sus encías puede llegar a ser muy doloroso para los bebés. Algunos tenderán a estar irritables y otros a llorar en un momento dado. Si no estás segura qué es lo que le duele, pásale un dedo por las encías –quizás podrás descubrir un bulto de diente de leche a punto de salir–. Esto puede presentarse entre los cuatro y siete meses de vida.

Por que necesita más –o menos– estimulación física. A veces la estimulación –ruido, luces, muchas personas, etcétera– puede ser difícil de procesar, por lo que puede sentirse abrumado con tanta actividad. Quizá el llanto sea su forma de expresar que tiene suficiente por el momento. Por otro lado, también puede deberse que tu bebé tiene la necesidad de explorar y mantenerse activo. Así que puedes pasearlo en un fular o rebozo, llevarlo a grupos de juegos o de visita con amigos que tengan bebés. Inclusive a actividades culturales en una biblioteca local, zoológico o a un parque.

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